El papa León XIV cierra el Año Santo 2025 con un llamado contra el consumismo

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Ciudad del Vaticano.— El papa León XIV clausuró este martes el Año Santo 2025 con una contundente crítica al consumismo y a las actitudes de rechazo hacia los migrantes, al término de un Jubileo histórico que congregó a unos 33 millones de peregrinos en Roma y estuvo marcado por una inusual transición entre pontífices.

Ante cardenales y representantes diplomáticos, el pontífice estadounidense se arrodilló en oración en el umbral de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro y, tras unos instantes de silencio, la cerró solemnemente, dando por concluido el Jubileo.

El gesto puso fin a un Año Santo excepcional, inaugurado en diciembre de 2024 por el entonces papa Francisco, visiblemente debilitado, que atravesó su funeral y el posterior cónclave, y concluyó un año después bajo la guía de su sucesor. Solo en una ocasión previa, en 1700, un Jubileo coincidió con un cambio de papado.

La ceremonia, realizada al inicio de la misa de la Epifanía, coronó un año de audiencias, misas y encuentros que marcaron los primeros meses del pontificado de León XIV y que, en muchos sentidos, pospusieron el arranque pleno de su propia agenda. Con el cierre del Jubileo, el Papa pareció señalar el inicio formal de su gobierno pastoral.

Posteriormente, convocó a todos los cardenales del mundo a dos días de reuniones en el Vaticano, a partir del miércoles. En la agenda figura el análisis del gobierno de la Iglesia católica, que reúne a unos 1,400 millones de fieles, así como debates sobre la liturgia, un tema que anticipa su implicación directa en las divisiones internas en torno a la antigua misa en latín.

Una homilía contra una “economía distorsionada”

Durante su homilía, León XIV subrayó que el Jubileo invitó a los cristianos a retomar las enseñanzas bíblicas de acoger al extranjero y resistir “la adulación y seducción de los poderosos”. En un mensaje de fuerte contenido social, denunció una economía que mercantiliza la vida humana.

“A nuestro alrededor, una economía distorsionada intenta sacar provecho de todo”, afirmó. “¿Nos ha enseñado el Jubileo a huir de una eficiencia que reduce todo a un producto y a los seres humanos a consumidores?”, cuestionó, al tiempo que llamó a reconocer “a un peregrino en el visitante, a un vecino en el forastero y a compañeros de viaje en quienes son diferentes”.

Más tarde, desde la logia de la basílica y bajo una persistente lluvia que no ahuyentó a los fieles congregados en la Plaza de San Pedro, el pontífice retomó el mensaje durante una oración especial de Epifanía. Recordó que los Jubileos, históricamente, han sido momentos de llamados a la paz y a una redistribución más justa de la tierra y los recursos.

“En lugar de desigualdad, que haya equidad, y que la industria de la guerra sea reemplazada por el arte de la paz”, expresó ante una multitud protegida por paraguas y ponchos de colores.

Con información de AP.