Es el petróleo
Gustavo González Godina
La captura de Nicolás Maduro en Venezuela dividió al mundo en dos: Los que se alegraron (entre los que me cuento), y los que se indignaron, entre ellos los gobiernos de México, de Cuba, Colombia, Nicaragua, supuestamente el de Rusia, China y Corea del Norte, los pocos países comunistas que quedan en el mundo. A Chile no lo cuento porque muy pronto tendrá un gobierno de extrema derecha y estará en el bando de los que aún festejan la caída del dictador de Venezuela, entre ellos Argentina, El Salvador, Costa Rica, Panamá, Ecuador, Uruguay y Paraguay en América Latina.
En lo que se refiere a Rusia, digo que “supuestamente” se indignó su gobierno, porque la defensa antiaérea de Venezuela estaba a cargo de los rusos y no dispararon ni un solo misil contra los aviones y helicópteros gringos que llegaron hasta Caracas, entraron como a su casa y se llevaron a Maduro. ¿Qué significa esto?, ¿ineptitud? No, por favor, solo puede significar complicidad para dar cumplimiento al pacto que hicieron en octubre en Alaska: Ucrania para Putin y Venezuela para Trump. (Los únicos que no sabían lo que iba a pasar eran los 32 cubanos de la guardia personal de Maduro. Los mataron.)
El que sí se enojó y en serio fue Cuba, pues es el país que más salió perdiendo con la caída de Maduro, se acabó el suministro de petróleo, sólo le queda a la isla la limosna que recibe de México y que no le alcanza ni para mantener iluminada a La Habana durante toda la noche. Ya lo dijo Donald Trump con todas sus letras: quiere el petróleo, la infraestructura y los recursos naturales de Venezuela y no solo eso, ya les ordenó que Caracas sólo podrá venderle su petróleo a Estados Unidos, y que todo lo que necesiten comprar con el dinero de esas ventas se lo deberán comprar a nuestro vecino del norte. Es decir, Venezuela se ha convertido en una extensión de Estados Unidos y ahí manda ahora Estados Unidos, lo que obviamente es una catástrofe para Cuba, que a ese paso caerá sola sin la intervención del imperio.
Los que también parece que se enojaron fueron los chinos, los cuales por supuesto que tienen motivos para preocuparse en su cada vez más corto camino hacia la hegemonía mundial, pues ya habían logrado que Venezuela les vendiera petróleo en yuans, su moneda, y no en dólares que es lo que ha convertido a Estados Unidos en un imperio, al ser ellos, los gringos, quienes imprimen los dólares, y al haberse establecido la obligatoriedad de que el petróleo de todo el mundo solo podía comerciarse en dólares, pues tenían la sartén por el mango de la economía mundial, pero al rebelarse Rusia y China que empezaron a convencer a países aliados (como Venezuela e Irán) de comprarles y venderles petróleo en sus respectivas monedas, el imperio se comenzó a derrumbar.
En cuanto a los otros, los que se alegraron, comenzando por el pueblo venezolano que estaba hasta la madre del dictador judío Nicolás Maduro Moro, tampoco tienen (tenemos) mucho que festejar, pues está claro que a Donald Trump le tienen sin cuidado la libertad y la democracia de los venezolanos, Él fue por el petróleo y ya lo tiene. No más petróleo a Cuba y a China, Venezuela tiene las más grandes reservas de petróleo del mundo y ahora son de Estados Unidos, que además de ser el primer país productor de petróleo del planeta, tendrá ahora las mayores reservas en Venezuela. Lo demás… lo demás es lo de menos.
Por eso dejó Trump a la misma estructura chavista en el poder para no meterse en camisa de once varas, para qué entregarle la conducción a la oposición de Corina Machado (que no controla al ejército) y provocar violencia, si ya se había puesto de acuerdo con la vicepresidenta Delcy Rodríguez (ahora presidenta) quien ya estaba conforme con recibir las órdenes de Marco Rubio, lo que confirmó manifestándolo así dos días después de la captura de Maduro. “Ssórdenes jefe” le dijo. A los otros dos bravucones: Diosdado Cabello y Bladimir Padrinio los tiene Trump agarrados de los tanates, ya están haciendo lo que les diga el Secretario de Estado.
Así que no hay muchas esperanzas de que haya una pronta transición en Venezuela, lo que importaba era llevarse y encerrar a Maduro junto con el Chapo Guzmán y el Mayo Zambada para poder disponer del petróleo de Venezuela, ya si de paso se logra obtener algo de libertad para los venezolanos, si cesan la persecución y las expropiaciones, si la prensa puede decir lo que quiera, si liberan algunos presos políticos y, sobre todo, si algún día no lejano vuelve a haber elecciones libres y se respetan los resultados, pues ya será otra cosa, ya veremos a la señora Machado en la presidencia y a millones de Venezolanos que huyeron regresando a su tierra. Pero para eso falta y no poco.
En una de esas cae primero el régimen comunista en Cuba… claro, siempre que Donald Trump comience a interceptar los buques tanques petroleros que desde México siguen abasteciendo a la isla. Ojalá…



