Trasciende este lunes que doña Josefa González-Blanco Ortiz-Mena, quien hasta el pasado 7 de enero se desempeñaba como Embajadora de México en Reino Unido, ha sido acusada por trabajadores de malos tratos durante su gestión. Suman 16 las denuncias en su contra por acoso laboral. ¿Y qué esperaban? Pues más que la diplomacia su principal responsabilidad era cuidar al hijo menor del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, cuyos padres antineoliberales mandaron incongruentemente a estudiar a Londres en vez de La Habana o Caracas. Pero, además, es una mujer prepotente. Recuérdese que, como secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, González-Blanco sólo permaneció un semestre en el gabinete lopezobradorista, del 1 de diciembre de 2018 hasta el 24 de mayo de 2019, pues fue obligada a renunciar luego del escándalo que provocó al retrasar un vuelo de la aerolínea Aeroméxico en ruta de Ciudad de México a Mexicali, Baja California, pues llegó 38 minutos después de su hora de despegue programada. Pero dos años después, en marzo de 2021, fue ratificada por el Senado de la República para irse a Londres, asumiendo la titularidad de la embajada el 23 de abril de 2021, donde será sustituida por el ex fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, que tampoco es una perita en dulce. ¡Pobres empleados, a ver si “no salen de Guatemala para entrar a ‘Guatepeor’!”.



