Ya se ve la mano de los gringos
Gustavo González Godina
Sin Necesidad de enviar tropas a México (lo que aún no se descarta del todo), ya se ve la mano del Imperio metiendo el orden en el desorden que dejó en nuestro país Andrés Manuel López Obrador. A base de puras presiones están logrando ya movimientos en los altos mandos militares de Claudia Sheinbaum, y pánico por lo que podría significar el desmoronamiento de Morena. Donald Trump le está ganando la partida a López Obrador.
Pero vayamos por partes: primero fue la llamada de Sheinbaum a Trump, en la que éste le hizo dos preguntas únicas: ¿qué opinaba de lo que había hecho Estados Unidos en Venezuela?; y ¡Qué carajos (Trump empleó otra palabra altisonante en inglés, equivalente a “qué chingaos”) estaba pasando con el gobierno de Cuba! (por la “ayuda humanitaria” de regalarle petróleo mexicano a la Isla).
Claudia Sheinbaum respondió a las dos preguntas como activista de izquierda y no como jefa de Estado: A la primera, que su gobierno no estaba de acuerdo porque se debe respetar la soberanía de otros países; y a la segunda que se trataba de ayuda humanitaria al pueblo de Cuba y que México era muy libre de enviar su petróleo a donde quisiera. Donal Trump expresó, según fuentes allegadas a la Casa Blanca: “Se acabó la conversación” y le colgó el teléfono a la mandataria mexicana.
Después de eso se publicó en los periódicos más influyentes de EU: el WSJ y el NYT que el Departamento de Justicia tiene una lista de narcopolíticos mexicanos, de la que EU está exigiendo que le entreguen algunos. Entre ellos al coordinador de los senadores de Morena Adán Augusto López, a dos de los hijos de AMLO, un General del Ejército en activo (se insistió mucho en lo de “en activo”, y los gobernadores de Sinaloa, Sonora y Tamaulipas. Aumentaba así la presión.
Por supuesto que la Presidenta de México lo negó. Al día siguiente le preguntaron a Trump qué planes tenía para la renegociación del T-MEC, a lo que en otras palabras el Presidente de Estados Unidos dijo que el Tratado le vale madre, que no es relevante para Él y que estudiarán si se salen o continúan. Por supuesto que no le vale madre, lo dijo como una estrategia de amenaza a México para aumentar la presión
Luego, el jueves de la semana pasada, la Fuerza Aérea de Estados Unidos advirtió a la aviación comercial que vuela sobre territorio mexicano, que tuvieran cuidado y si era necesario desviaran algunas rutas, porque aviones militares gringos realizarían durante tres meses operaciones sobre el espacio aéreo mexicano. Más presión.
Al día siguiente, viernes llegó al Aeropuerto Internacional de Toluca un avión Hércules de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, que no tenía por qué llegar a un aeropuerto civil, tratándose de una enorme aeronave militar debía haber aterrizado a en una base aérea militar como la de Santa Lucía. Otro mensaje.
Pero las señales más importantes de que ya está interviniendo Estados Unidos en México, fueron los movimientos en la cúpula militar. Hace dos o tres meses dijimos en este espacio que había diferencias entre el general Ricardo Trevilla, secretario de la Defensa Nacional, y Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Pública, se quejaba éste de que el Ejército, y por lo tanto la Guardia Nacional, se negaban a coordinarse con Él en el combate a las bandas de narcotraficantes.
Bueno, pues se va de la SEDENA el subsecretario Enrique Covarrubias (General en activo), originario por cierto de Ameca, Jalisco, aprovechando que ya cumplió 65 años y llegó a la edad del retiro, en su lugar llega el general Enrique Martínez, oficial mayor de la SEDENA, y en lugar del oficial mayor se nombra al general Hernán Cortés, hasta ante de esto comandante general de la Guardia Nacional. Es decir, se nombra un nuevo Subsecretario de la Defensa, con el que quizás pueda entenderse mejor García Harfuch para coordinarse, y se le quita el mando de tropas al general Hernán Cortés que deja la Guardia Nacional y en su lugar llega al frente de ésta el General Guillermo Briseño.
Omar García Harfuch es el hombre de Washington, el que le está haciendo frente al Crimen Organizado y a Andrés Manuel López Obrador. ¿Fueron estos cambios espontáneos por parte de la Presidenta?, o fue la más reciente medida de presión del Departamento de Estado de los Estados Unidos a México… Porque si el nuevo Subsecretario de la Defensa y el nuevo comandante de la GN están dispuestos a coordinarse con el Secretario de Seguridad Pública, la Presidenta de México prácticamente puso a las Fuerzas Armadas bajo las órdenes de Omar García Harfuch.
Todo esto sin contar con que supuestamente el coordinador de los morenistas en el Senado, Adán Augusto López se va en estos días a una embajada en Europa. De confirmarse la noticia, bueno, el hasta ahora senador es el segundo de a bordo de López Obrador. Morena se desmorona…



