- ¡El tarifazo es un robo!, gritan en Xalapa.
- “El pasaje no es lujo, es necesidad; no al abuso de la sociedad”, señalan los marchistas.
- “Ni un peso más, ni un peso más”, refrendan.
Nidia Miles / Fotos y vídeo Griselda Rebolledo
En una mañana gélida en la capital veracruzana, con el termómetro a 14 grados y una ligera llovizna, jóvenes veracruzanos, en su mayoría estudiantes, marcharon en esta ciudad para protestar por el alza al transporte público, una decisión avalada por las autoridades estatales.
Con pancartas en manos que señalaban expresamente “No al aumento en el transporte público. EL TARIFAZO ES UN ROBO”, y cartulinas donde se leía “Por el derecho a un transporte digno y accesible” y “TUS unidades NO justifican Tus precios elebados (sic)”, los quejosos lanzaron consignas a voz en cuello como “El pasaje no es lujo, es necesidad; no al abuso de la sociedad” y “Ni un peso más, ni un peso más”.
Al rechazar el incremento de las tarifas del transporte público, los protestantes apuntaron que la medida impacta severamente la economía local, en una ciudad donde la mayoría son jóvenes estudiantes, venidos del interior de la entidad, con recursos limitados.
Uno de los marchistas, cuya identidad prefirió reservar, dijo que el aumento de 3 pesos en los camiones y hasta 5 pesos en las combis (que pasaron de 7 a 12 pesos) representa un golpe duro para quienes deben tomar múltiples unidades al día.
Denunció que el cobro es excesivo en relación con la calidad del servicio, calificando las unidades como deficientes tanto en mantenimiento material como en estándares ecológicos.
Dejó en claro que este aumento fue “arbitrario”, porque, aunque las autoridades no han autorizado oficialmente ciertos incrementos en las combis, los concesionarios han decidido aplicarlos de manera unilateral.
De lentes, con bigote de semanas y un paliacate negro con motivos blancos, en el cuello, como los que suelen usar para cubrirse el rostro, el vocero de la manifestación expuso que “la cuestión es que a pesar de que el transporte público es concesionado, debería de ser accesible para todos”.
“Desde nuestra perspectiva pensamos que el hecho de que haya subido tres pesos, si hacemos la equivalencia a un mes o un año, puede significar un golpe duro a la economía que suelen tomar dos o tres camiones al día”.
Refrendó que el servicio del transporte público es malo. “Por eso exigimos primero una baja en el precio. No creemos que sea justo que haya un transporte público caro y deficiente”.










