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Los nuevos tiempos en la relación FGE-CEDH

Luis Alberto Romero
La renovación reciente de la titularidad en los principales organismos autónomos encargados de justicia y derechos humanos en Veracruz (la Fiscalía General del Estado, con Lisbeth Aurelia Jiménez; y la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, con Minerva Regina Pérez) abre la oportunidad para dejar atrás años de tensiones y establecer una relación más constructiva y respetuosa entre estas dos instituciones fundamentales para la garantía de los derechos en la entidad.

Durante la gestión de la exfiscal Verónica Hernández, la interacción con la CEDH fue, en el mejor de los casos, distante.
Las recomendaciones emitidas tanto por la Comisión Estatal como por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos fueron sistemáticamente ignoradas o desestimadas, lo que profundizó la percepción de impunidad y debilitó la credibilidad de la Fiscalía frente a las víctimas.

En un sistema de procuración de justicia que se pretende moderno y respetuoso de la legalidad, esa actitud de la exfiscal era contraproducente e injusta, porque la Comisión, en la etapa de Namiko Matzumoto, documentó diversos casos de abusos y atropellos contra las víctimas.
Por ese antecedente, llamó la atención la información difundida este fin de semana, sobre la reunión entre las nuevas titulares de la Fiscalía y de la Comisión.

Esta reunión fue el reconocimiento implícito de que las recomendaciones de la CEDH deben ser parte integral del proceso de procuración de justicia, no elementos decorativos que puedan archivarse sin cumplimiento.

Si este cambio de actitud se traduce en acciones concretas, como la aceptación de las recomendaciones, el seguimiento efectivo de medidas cautelares, y la colaboración en investigaciones sensibles, entonces podremos hablar de un avance real en Veracruz.

Lo importante es que la llegada de Lisbeth Jiménez a la Fiscalía y la permanencia de Minerva Regina Pérez al frente de la CEDH representan un momento propicio para reconstruir puentes.

Si Veracruz logra consolidar este entendimiento institucional, enviará el mensaje de que la defensa de los derechos humanos no es la lucha de una comisión aislada, sino una responsabilidad compartida entre autoridades.

La ruta del Ayuntamiento de Xalapa
Las decisiones recientes del Ayuntamiento de Xalapa muestran la disposición de gobernar con orden administrativo. Por un lado, la aprobación del dictamen del proceso de Entrega-Recepción 2022-2025 envía un mensaje de responsabilidad y legalidad. La revisión puntual de expedientes y el llamado a exfuncionarios para aclarar observaciones es una señal de que la rendición de cuentas dejó de ser un discurso.

Por otro lado, la instalación del Coplademun y el arranque de los Foros de Consulta Ciudadana para la elaboración del Plan Municipal de Desarrollo 2026-2029 refuerzan una visión de planeación abierta y participativa. La alcaldesa Daniela Griego ha insistido en que gobernar no es imponer, sino construir colectivamente, y los foros confirman que esa convicción se traduce en mecanismos para escuchar a la sociedad.

Ambos procesos, la revisión administrativa y la consulta ciudadana, están relacionados, porque no puede haber planeación sin transparencia previa, sin rendición de cuentas. El Ayuntamiento de Xalapa, en esta nueva etapa, apuesta por revisar el pasado reciente con rigor y diseñar el porvenir con la gente.
@luisromero85