Autoridades mexicanas confirmaron la identificación del cuerpo de José Ángel Hernández Vélez, uno de los diez mineros secuestrados el pasado 23 de enero en el noroeste del país, específicamente en el estado de Sinaloa. La víctima laboraba para la empresa minera canadiense Vizsla Silver, informó la Fiscalía.
De acuerdo con reportes de medios nacionales, el cadáver fue localizado tras el hallazgo de una fosa clandestina en el municipio de Concordia, zona donde se registró la desaparición de los trabajadores del sector minero.
El hallazgo generó preocupación entre colectivos de búsqueda de personas desaparecidas. Organizaciones como Por las Voces Sin Justicia exigieron a las autoridades transparencia y precisión sobre cuántos cuerpos y restos humanos han sido encontrados en la fosa, ante el temor de que el caso tenga una dimensión mayor.
Hernández Vélez era originario del estado de Zacatecas, y su identificación provocó reacciones de autoridades y representantes políticos. La senadora Geovanna Bañuelos expresó su solidaridad con la familia a través de redes sociales. “Ninguna familia debería vivir la angustia de una desaparición ni el dolor de una pérdida así”, escribió en su cuenta de X.
El hallazgo del cuerpo ocurrió dos días después de que la Fiscalía General de la República (FGR) informara sobre la detención de cuatro personas presuntamente vinculadas con el secuestro de los mineros, así como la localización de restos humanos en Concordia, uno de los cuales presentaba características similares a las de uno de los trabajadores desaparecidos.
Según testimonios de familiares, los mineros habrían sido privados ilegalmente de la libertad por un comando armado la mañana del 23 de enero, mientras se encontraban en la región donde operaba la empresa.
Con información de EFE.



