ONU demanda a Estados Unidos claridad sobre el pago de casi 4 mil millones de dólares en cuotas atrasadas

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La Organización de las Naciones Unidas (ONU) intensificó su llamado al gobierno de Estados Unidos para que precise cuánto y cuándo planea pagar de los casi 4 mil millones de dólares que adeuda al organismo, advirtió el secretario general António Guterres, en medio de una alerta de crisis financiera que podría afectar operaciones clave.

Desde la sede en Nueva York, fuentes oficiales de la ONU reiteraron que Guterres aún no ha recibido de Washington detalles concretos sobre el monto definitivo ni las fechas en que esos desembolsos se harían efectivos, a pesar de que el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, confirmó que se planea un pago inicial significativo en las próximas semanas.

Una deuda que presiona actividades esenciales
De acuerdo con cifras internas, Estados Unidos adeuda 2 mil 196 millones de dólares al presupuesto operativo regular de la ONU, incluidos 767 millones correspondientes al año en curso, y aproximadamente 1 mil 800 millones al presupuesto destinado a operaciones de mantenimiento de la paz, deuda que podría aumentar si continúan los retrasos.

El portavoz de la ONU, Stephane Dujarric, señaló que tanto Guterres como otros altos funcionarios han mantenido contacto continuo con Waltz, pero que la organización aún espera una respuesta clara sobre los plazos y cantidades de pago.

En una carta dirigida a los 193 Estados miembros, Guterres advirtió que el presupuesto para las operaciones regulares podría agotarse para julio si no se honran las obligaciones financieras, lo que afectaría seriamente la capacidad del organismo para cumplir con sus funciones básicas.

Funcionarios de la ONU señalan que aproximadamente el 95% de los retrasos en las cuotas regulares provienen de Estados Unidos, lo que deja al resto de los países en un segundo plano en términos de morosidad. Venezuela ocupa el segundo lugar en adeudos con unos 38 millones de dólares sin pagar, situación que le costó su derecho a voto en la Asamblea General.

A pesar de estos retrasos, cerca de 60 países han pagado sus cuotas anuales antes de la fecha límite del 8 de febrero, lo que contrasta con la situación de los mayores deudores y muestra un panorama fragmentado de cumplimiento financiero entre los Estados miembros.

El llamado de Guterres y del organismo se centra ahora en una respuesta clara y rápida de Washington, que podría definir no solo la estabilidad presupuestaria de la ONU este año, sino también su capacidad de enfrentar desafíos globales en 2026.

Con información de AP y Reuters.