Desde el café

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Desde el Café
Un optimista sin remedio
Bernardo Gutiérrez Parra
Cuando José López Portillo devaluó nuestra moneda a 150 pesos por dólar, de inmediato se buscaron culpables. Y qué mejor que los “sacadólares” que no eran otra cosa que funcionarios de alto nivel, empresarios, banqueros, familiares del presidente y miembros distinguidos de la iniciativa privada con acceso a información privilegiada, que cuando supieron que vendría una devaluación, enviaron su dinero a paraísos fiscales y se libraron de la bancarrota, lo que no pudieron evitar cientos de miles de ahorradores nacionales.

Aparentemente furioso, López Portillo dijo que daría a conocer los nombres “de los sacadólares que llevaron a la ruina a la nación”. Y en efecto, la lista salió a la luz y los mexicanos miramos azorados los nombres de Rutilio Rucagama, Antoñoño Barriga, Austroberto Carus, Cíndaco Godínez, Kenonio Pérez; Justiniano Gómez, Gorgonio Gordillo, Zíntaro Villaverde y una centena de perfectos desconocidos. Puros nombres y apellidos ficticios, inventados y a años luz de ser los auténticos sacadólares.

El presidente nunca pensó en enviarlos a la cárcel porque no había delito qué perseguir, sino en exhibirlos para saciar el morbo de la raza. Pero al final se arrepintió de balconear a los sacadólares de a deveras y optó por sacarlos de su chistera de mago mediocre.

Este martes, el Sistema Estatal Anticorrupción (SEA) subió a la Plataforma Digital Anticorrupción de la entidad, los nombres de 15 exservidores públicos sancionados por faltas administrativas “graves” según el propio SEA.

Y de esas cosas que pensé; de seguro la lista la encabezará Cuitláhuac García, seguido de Eric Cisneros, Eleazar Guerrero Pérez, Zenyazen Escobar y la caterva de sujetos y sujetas que llegaron con una mano atrás otra adelante y salieron bien forrados. Pero nada, todo fue pura ilusión.

A diferencia de la lista de don Pepe, la del SEA tiene nombres y apellidos reales, la bronca es que no verás en ella a ningún pez gordo, sino a puros charales segundones, tercerones y políticamente famélicos.

Joanna Bautista Flores, exdirectora General de Administración del Poder Judicial, fue sancionada con una inhabilitación de 10 años por daño patrimonial al contratar bienes y servicios de manera irregular. Jovita Cortés Guzmán, exsíndica del ayuntamiento de Tlilapan, recibió la misma sanción por negarse a entregar la firma electrónica avanzada del municipio a la Tesorería Municipal.

También fueron sancionados con 10 años de inhabilitación para ocupar cargos públicos, Felipe Hernández Franco, subjefe de la Jurisdicción Sanitaria IV de Martínez de la Torre; Manuela Saldaña Ríos, exsubdirectora de Recursos Financieros del Poder Judicial y otros diez exfuncionarios.

La excepción fue Maricela López Domínguez, exsecretaria Técnica del Fideicomiso Público de Administración del Impuesto de Hospedaje, que fue sancionada con un año en agosto del 2024 y cumplió su sanción en agosto del año anterior.

De hueva la lista y de hueva las sanciones.

Quizá en la siguiente entrega del SEA salgan a relucir los nombres de Cuitláhuac y el desfalco a la Secretaría de Salud por 1,600 millones de pesos sólo en 2024, o el desvío de recursos de Zenyazen en la SEV para hacer la porquería que hizo con el “Pirata” Fuente.

Son sólo dos ejemplos del atraco realizado por la que se supone, sería la administración más honesta y decente en la historia de Veracruz y resultó sin discusión, la más corrupta y gandalla.

¿Será que el SEA pueda con el paquete?

Debe poder.

Su página dice que es la instancia de coordinación entre autoridades estatales y municipales encargada de prevenir, detectar y SANCIONAR faltas administrativas y HECHOS DE CORRUPCIÓN.

Quiero pensar que la inhabilitación de 15 funcionarios menores fue sólo para calentar motores, y que pronto habrá sanciones muy severas para quienes dejaron en la ruina a Veracruz al multiplicar la impunidad, la corrupción, la inseguridad, la violencia y también a los pobres.

Quiero pensar que la 4T al fin se lavará la cara y permitirá que se juzgue a los responsables de llevar a Veracruz al despeñadero en apenas seis años, porque de lo contrario el trabajo del SEA será más decepcionante que la lista de López Portillo.

¿Que por qué pienso así cuando Veracruz sigue infestado de bandidaje, de arbitrariedades y no tiene para cuándo levantar?

Porque… qué quieres, lector. Soy un optimista sin remedio.

bernagup28@gmail.com