El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró ayer que quiere “acabar primero con Irán” y que “Cuba es cuestión de tiempo”; se jactó de su papel en la crisis energética que atraviesa la isla caribeña.
El mandatario aseveró que primero quiere terminar la guerra en Irán y que luego “será sólo cuestión de tiempo antes de que (…) mucha gente increíble regrese a Cuba”.
En un acto con el equipo Inter Miami en la Casa Blanca, el republicano señaló que Cuba “tiene muchas ganas de llegar a un acuerdo”.
Antes, en declaraciones a Axios, a la pregunta de si Estados Unidos estaba influyendo en la caída del gobierno cubano, el presidente expresó: “¿Qué opinan? Después de 50 años, eso es la cereza del pastel. Venezuela lo está haciendo fantásticamente. (La presidenta encargada Delcy Rodríguez) realiza un trabajo extraordinario. La relación con ellos es excelente”.
Reiteró que su administración está en contacto con el liderazgo comunista de Cuba, lo que ha negado la isla. “Necesitan ayuda. Estamos hablando con La Habana”, afirmó.
Sugirió que el empeoramiento de la situación en la isla es resultado de su presión, incluido el bloqueo energético. “Es gracias a mi intervención que está ocurriendo”, se vanaglorió. “Obviamente, de lo contrario no tendrían este problema. Cortamos el petróleo, el dinero… todo lo que venía de Venezuela, que era la única fuente”.
Con información del diario LA JORNADA.



