Desde el Café

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Desde el Café
El Picudo, el Pollo y lo que se le puede venir a Juan Javier
Bernardo Gutiérrez Parra
La semana anterior, la Comisión Estatal de Búsqueda reportó la desaparición de Shamir Ramón Uscanga, de 37 años de edad y originario de San Andrés Tuxtla. Shamir fue visto por última vez el 25 de febrero, cuando salió de su hogar con destino a San Andrés a vender pescado. Y desde entonces se perdió todo contacto con él.

Este hecho, que pasó casi desapercibido en una entidad acostumbrada a los secuestros y desapariciones, causó impacto en el sur porque Shamir, conocido como “El Picudo”, es agente municipal de la Barra de Sontecomapan y presidente de la cooperativa “Sirena del Mar”. Además, es cercano a la familia Gómez Cazarín y en especial al delegado del Bienestar Juan Javier Gómez Cazarín.

Apenas hace tres meses, en diciembre de 2025, la Secretaría del Bienestar lo galardonó por su apoyo en los planes DN-III-E y Tajín, auxiliando a familias damnificadas en la comunidad de La Palma tras contingencias climáticas.

Pero partir de entonces se han tejido una serie de historias sobre su desaparición y una de ellas, que habla de un probable ajuste de cuentas, te la cuento como me la contaron, lector.

Quienes lo conocen bien, dicen que al margen de sus actividades laborales, El Picudo tiene que ver con el robo de autos y motocicletas y su “negocio” ha crecido tanto que estaría “pisando callos”, principalmente los de la familia Gómez Cazarín.

En Hueyapan de Ocampo, de donde es Juan Javier y toda su familia, se dice que José Manuel Gómez Limón alias “El Pollo”, que es Coordinador del programa Salud Casa por Casa y asesor de Juan Javier, es además encargado de hacer el trabajo sucio en la Delegación del Bienestar y sería la figura clave en la desaparición de El Picudo.

Cuando Juan Javier fue presidente de la Junta de Coordinación Política en el Congreso local, el Pollo era quien manejaba los recursos con medios y periodistas “amigos” de su jefe. Pero un día se fue de las manos y se “guardó” el dinero.

Quién sabe a qué santo le rezó que Juan Javier lo perdonó.

El Pollo se alió con el Picudo, pero esta alianza no duró mucho ya que al primero le molestaban las deferencias que Gómez Cazarín tenía con el Picudo. Pero cuando éste comenzó a “prosperar” gracias a sus negocios ilícitos que chocaron con los de la familia Cazarín, el Pollo se habría puesto a las órdenes de allá arriba y al poco tiempo el Picudo desapareció.

¿Qué tan cierta será esta versión?

Es vox populi, lector. Es lo que se comenta en voz baja en los cafés, corrillos políticos y en las charlas de sobremesa de aquella zona. Pero como la voz del pueblo es la voz de Dios, bueno sería que las autoridades investiguen este trascendido hasta llegar a la verdad.

Juan Javier, americanista hasta médula, dicharachero, amante de la salsa y de la buena comida, ha paladeado las mieles de la prosperidad y la abundancia en apenas siete años de carrera política.

De vendedor de autos, pasó a ser el más poderoso diputado local en dos ocasiones durante el sexenio de Cuitláhuac García, de ahí brincó a Delegado del Bienestar y ahora tiene puesta la mira en el 2030 como gobernador de la entidad.

De él dice el periodista Édgar Hernández: “Siempre acompañado del dinero y el poder se erigió en dueño de Hueyapan de Ocampo y poderoso empresario del Cartel Inmobiliario cuya súbita ‘prosperidad inmobiliaria’ de él y su padre, Juan Gómez ‘Don Yona’ los hizo adquirir en tan solo doce meses 15 inmuebles millonarios en Xalapa, Coatzacoalcos, Naranjos y San Andrés Tuxtla”.

Por su parte el también periodista Raymundo Jiménez habló así de Juan Javier en noviembre del 2020: “Ahora que está en la plenitud del poder –lo que no imaginaba todavía en 2017, cuando perdió la elección municipal de Hueyapan de Ocampo–, el líder del grupo legislativo de Morena (Juan Javier Gómez Cazarín) ha sido espléndido con hermanos, primos, sobrinos y, sobre todo, con su padre Juan Gómez Martínez, (a) ‘Yona’, a quien en 2021 pretende hacer alcalde ‘a huevo’, como aseguran que lo anda pregonando en su terruño natal”.

Y don Yona fue alcalde.

Ojo, no es mi intención acusar al delegado del Bienestar de su presunta responsabilidad en la desaparición de Shamir Ramón Uscanga. Ni lo mande Dios.

Simplemente estoy dando a conocer lo que se dice en el sur de la entidad y en su tierra natal sobre un sujeto apodado El Pollo y su cercanía con el propio Cazarín.

A Juan Javier lo han señalado de corrupto, de desviar recursos, de enriquecimiento inexplicable (con 15 propiedades millonarias sólo que le haya pegado al Melate), pero los señalamientos nunca han ido más allá.

O aclara lo que deba aclarar sobre el Picudo, o su deseo de llegar a la gubernatura en 2030 se hará trizas tan rápido como meteórica ha sido su carrera política.

bernagup28@gmail.com