Los precios internacionales del petróleo registraron un fuerte incremento este lunes durante las operaciones en Asia, en medio de crecientes temores de que la guerra en Medio Oriente provoque interrupciones prolongadas en el suministro global de crudo.
De acuerdo con reportes citados por el diario The Wall Street Journal, se trata de la crisis más grave que han enfrentado los mercados energéticos desde la década de 1970.
A las 02:28 GMT, la referencia estadounidense West Texas Intermediate (WTI) subía 26.45%, para cotizarse en 114.94 dólares por barril. En tanto, el Brent Crude registraba un alza de 23.64%, ubicándose en 114.60 dólares.
El Brent del mar del Norte, considerado referencia para el mercado mundial, llegó a incrementarse hasta 27.54%, alcanzando los 118.22 dólares por barril.
La escalada de precios se produce en un contexto de tensión geopolítica creciente. Desde hace una semana, el conflicto ha involucrado regiones estratégicas para la producción y el transporte de petróleo y gas en el Golfo Pérsico.
Uno de los principales focos de preocupación es el estrecho de Ormuz, paso marítimo clave por donde transitan diariamente alrededor de 15 millones de barriles de crudo, equivalentes a cerca del 20% del suministro mundial, según la firma de análisis energético Rystad Energy.
La amenaza de ataques con misiles y drones por parte de Irán ha provocado que el tránsito de petroleros por esta ruta se reduzca drásticamente, afectando exportaciones provenientes de Arabia Saudita, Kuwait, Irak, Qatar, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos e Irán.
Ante esta situación, países como Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos han comenzado a recortar su producción petrolera debido a que sus instalaciones de almacenamiento se están saturando por la imposibilidad de exportar crudo.
El impacto también se ha extendido a otros mercados de materias primas. El precio del aluminio alcanzó máximos históricos después de que fundiciones en Medio Oriente declararan fuerza mayor ante la imposibilidad de cumplir contratos de suministro.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció el incremento en los precios del crudo, aunque aseguró que se trata de un costo menor frente a los objetivos estratégicos de seguridad.
“Los precios a corto plazo del petróleo, que caerán rápidamente cuando la destrucción de la amenaza nuclear de Irán se acabe, es un muy pequeño precio que hay que pagar para Estados Unidos y el mundo, la seguridad y la paz”, escribió en su red social Truth Social.
En paralelo, el precio promedio de la gasolina en Estados Unidos ha aumentado 16% desde el inicio de los combates, equivalente a 47 centavos de dólar por galón, para ubicarse en una media de 3.45 dólares.
Especialistas advierten que la situación podría agravarse si el conflicto se prolonga.
El historiador especializado en energía Daniel Yergin advirtió que el mundo enfrenta una interrupción sin precedentes en el suministro petrolero.
“Estamos ante la mayor interrupción de la historia mundial en términos de producción diaria de petróleo. Si se prolonga durante semanas, tendrá repercusiones en toda la economía global”, señaló.



