Hora cero
El trabajo silencioso del IPE
Luis Alberto Romero
En la administración pública hay instituciones que, por su naturaleza, ocupan titulares todos los días, como Salud, Educación o Seguridad; sin embargo, hay otras que, lejos de los reflectores, sostienen tareas esenciales para miles de personas; es el caso del Instituto de Pensiones del Estado de Veracruz, cuya importancia no se mide por su presencia mediática, sino por la responsabilidad con la que administra el futuro de los trabajadores y pensionados del gobierno estatal.
Al frente del instituto se encuentra Luis Octavio Hernández Lara, quien ha mantenido una línea de trabajo enfocada en la estabilidad financiera del organismo y en la atención directa a la derechohabiencia.
Un ejemplo fue la Primera Sesión Ordinaria del Consejo Directivo del IPE, realizada el pasado 25 de febrero, donde se presentó y aprobó el Informe Anual de Actividades correspondiente al ejercicio 2025.
Este informe es una radiografía del estado del sistema de pensiones del gobierno estatal. En él se detallaron los avances en el fortalecimiento de las finanzas institucionales, la atención a los derechohabientes y el seguimiento de programas importantes para la operación del Instituto.
Durante la sesión también se revisaron temas como el estado de la Reserva Técnica, el programa de préstamos, el seguimiento a la Revista de Supervivencia 2026 y la situación de los bienes inmuebles del organismo. Además, se aprobaron los manuales de organización y procedimientos para mejorar la gestión administrativa.
Otro ejemplo de esta política de cercanía se registró el 4 de marzo, cuando el director del IPE sostuvo un encuentro con representantes del Frente Autónomo de Sindicatos en la Secretaría de Educación de Veracruz, a quienes aclaró dudas sobre los procesos de jubilación y se escucharon propuestas de las organizaciones magisteriales para fortalecer el sistema de pensiones.
Antes, el 27 de febrero, Octavio Hernández Lara encabezó una reunión de trabajo en el municipio de Veracruz con la alcaldesa Rosa María Hernández Espejo, con el objetivo de mejorar la atención a los trabajadores municipales afiliados al sistema.
Ahí también se presentaron estrategias para reforzar la seguridad social y se promovieron servicios del instituto, como el programa de préstamos y los hoteles que forman parte de su patrimonio.
Ese programa de préstamos, por cierto, reabrió su recepción de solicitudes desde el 19 de enero con un presupuesto de 880 millones de pesos para este año, un monto que es destinado a brindar apoyo financiero a trabajadores activos y pensionados bajo esquemas responsables y transparentes.
El IPE no tiene tanta visibilidad como otras dependencias, pero ha cumplido bien su función, que es la de garantizar que quienes dedicaron años de servicio al estado tengan seguridad en su retiro; es un trabajo que requiere disciplina financiera, transparencia y diálogo constante con los trabajadores y los sindicatos; en ese terreno, el Instituto, hoy con Octavio Hernández y en los años recientes con Daniela Griego, ha optado por una fórmula simple pero efectiva, menos ruido y más trabajo.
@luisromero85



