Alertan especialistas que dispositivos digitales alteran el cerebro de bebés

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El uso excesivo de dispositivos digitales en niños menores de dos años, conocido como “el chupón digital”, está detonando consecuencias físicas reales en su desarrollo, como alteración en la plasticidad cerebral por esta exposición temprana, retraso en el desarrollo motriz, trastornos del sueño y problemas de visión a edades tempranas, advirtieron médicos y sicólogos en el conversatorio “Entre clics y juegos: en búsqueda del bienestar digital de las infancias”.

Asimismo, alertaron que cada vez hay más problemas de visión y lesiones posturales, pues hay niños que por el uso prolongado del teléfono móvil o tableta desarrollan el síndrome del túnel del carpo, por lo que es urgente que papás, autoridades educativas y el Estado actúen para evitar que los pequeños sufran estas alteraciones por el abuso en el uso de dispositivos.

En dicho conversatorio, organizado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México campus Tijuana, Baja California, señalaron que estos problemas en el desarrollo motriz de los menores son perceptibles cuando llegan al prescolar y no logran movimientos motrices finos o gruesos que deberían tener a esta edad, lo cual está vinculado a este abuso del sedentarismo digital.

El maestro en salud pública y profesor de la Universidad Iberoamericana campus Tijuana Víctor Caballero explicó que la alteración en la plasticidad cerebral afecta la capacidad de moldearse de este órgano, porque se configura con estímulos planos y rápidos en lugar de hacerlo a través de la interacción física y esto perjudica su desarrollo motor.

Añadió que la búsqueda de recompensa rápida en redes o videojuegos genera poca autorregulación en los niños y esto resulta en una baja tolerancia a la frustración; por eso aumentan “los berrinches, retrasos en el habla y problemas de lectoescritura”.

Asimismo, mencionó que en México se invierte menos de 1 por ciento del presupuesto de salud en salud mental, mientras en países desarrollados es 6 por ciento. Además, en los hospitales del país hay menos de una cama siquiátrica por cada 100 mil habitantes.

(Con información del diario LA JORNADA)