La gobernadora Rocío Nahle García reculó sobre sus declaraciones en torno al presunto origen del derrame de hidrocarburo que ha impactado las costas de la entidad y de otras como Tabasco.
Señaló que las autoridades federales continúan la investigación para determinar la procedencia del chapopote, que así se lo informó recientemente el secretario de Marina, Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles.
El pasado 12 de marzo, la morenista aseguró que el derrame fue provocado por un barco privado, cuya concesión para realizar tareas de exploración y explotación fue otorgada en el sexenio del priísta Enrique Peña Nieto.
En ese sentido, ayer, la mandataria precisó que la presencia de hidrocarburo se trata de “una mancha” y no algo que “esté fluyendo” y que se extendió hacia las costas de Veracruz debido a las corrientes marítimas, pero impactó en primera instancia en playas del municipio de Pajapan, al sur de la entidad.
Explicó: “platique con el secretario almirante, porque la Secretaría de Marina es la encargada de cuidar nuestros mares, me comentó que todavía traen varios barcos con radares, satélites, con todos estos aparatos, para determinar exactamente el punto”.
Declaró que actualmente las playas de Veracruz están limpias, luego de que se realizaron diversas tareas con dependencias federales y habitantes de las zonas afectadas, para recoger todos los residuos de hidrocarburos que llegaron a las costas.
Dijo que se mantienen en alerta para que en caso que haya nuevos arribos de material combustible, las autoridades puedan atenderlo de inmediato, para su limpieza.
“Ya se limpió completamente, se pudo levantar de la costa, está limpia la zona de Los Tuxtlas y en Alvarado, (…) está la Marina, Pemex y la Procuraduría del Medio Ambiente, dando seguimiento para que cualquier otro depósito que lograra llegar fuera limpiado”, informó.
En un comunicado conjunto firmado por la Marina, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y otras dependencias federales, se señala que se continúa en búsqueda del origen del derrame para emprender las sanciones correspondientes con la ley.
Asimismo, la ASEA envió solicitudes de información a diversas empresas del sector hidrocarburos, con el objetivo de determinar si algún evento operativo pudo ocasionar el arribo de hidrocarburo detectado en la zona.
“Autoridades federales también mantienen recorridos de verificación, monitoreo satelital, análisis de corrientes marinas y seguimiento en campo para identificar la posible fuente del contaminante y una vez detectado, se procederá conforme a la legislación ambiental vigente para determinar responsabilidades”, se especifica en el boletín.
Con información de Iván Sánchez, corresponsal de LA JORNADA.



