La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, optó por no emitir una postura respecto a la reciente decisión del gobierno de Argentina de declarar al Cártel Jalisco Nueva Generación como organización terrorista.
“Mejor no comentamos”, respondió de forma breve durante su conferencia matutina desde Palacio Nacional, al ser cuestionada sobre el tema.
La declaración ocurre luego de que la administración encabezada por Javier Milei anunciara el pasado 26 de marzo la inclusión del CJNG en su lista de entidades terroristas, convirtiéndose en un precedente en América Latina en el combate a organizaciones criminales transnacionales.
El gobierno argentino argumentó que el CJNG opera como una estructura criminal con alcance global, vinculada a diversas actividades ilícitas en múltiples países, además de representar un riesgo en materia de financiamiento ilegal.
Con esta designación, el grupo fue incorporado al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), lo que permitirá a las autoridades aplicar sanciones económicas, congelar activos y restringir operaciones relacionadas.
Asimismo, la medida busca reforzar la protección del sistema financiero argentino frente a esquemas de lavado de dinero, en línea con modelos internacionales como los implementados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos.
La decisión también fortalece la cooperación internacional en materia de seguridad, particularmente con países que han emprendido acciones contra el CJNG, considerado uno de los grupos criminales más poderosos de México.
Pese a la relevancia del anuncio y sus posibles implicaciones diplomáticas, el gobierno mexicano no fijó una postura oficial, dejando en pausa su posicionamiento frente a una medida que podría influir en el debate regional sobre la clasificación de organizaciones criminales.



