Punto de Vista
* Normalizar la incompetencia
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
Apenas la semana pasada, el Comité de las Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada anunció que decidió solicitar al Secretario General que remita a la Asamblea General la situación de las desapariciones en México “para que tome medidas destinadas a apoyar al Estado en la prevención, investigación, castigo y erradicación de este crimen”. *** Ese Comité concluyó que hay “indicios fundados” de que en México se han cometido y se siguen cometiendo desapariciones forzadas que podrían equivaler a crímenes de lesa humanidad, alegando que se han producido ataques generalizados o sistemáticos contra la población civil en diferentes partes del país. *** Sin embargo, el Comité no dejó de subrayar que no encontró pruebas de una política a nivel federal para cometer desapariciones y tomó nota de la postura de México de que muchas desapariciones en el país son perpetradas por grupos delictivos y no por agentes del Estado. *** A pesar de ello, el Comité destacó que, en algunos de los casos denunciados, recibió información fundamentada que apuntaba a la participación directa de funcionarios públicos, o a su autorización, apoyo o aquiescencia. *** El Comité aclaró que el derecho internacional no exige que los crímenes de lesa humanidad se produzcan a escala nacional o sean orquestados en las más altas esferas del Gobierno. “Lo que importa es la magnitud, el patrón de los ataques y el hecho de que se dirijan contra la población civil”, afirmó el presidente del Comité, Juan Albán-Alencastro. *** Para dar una idea de la magnitud de los casos registrados, en el informe de la ONU se mencionó el continuo hallazgo de fosas clandestinas en el país, estimando que se han encontrado más de 4,500 fosas, que contienen más de 6,200 cadáveres y 4,600 restos humanos, además de unos 72,000 restos humanos no identificados. *** El diagnóstico es lapidario: “A pesar de las medidas adoptadas en los últimos años, la situación no ha mostrado una mejora sustancial (…) Las autoridades siguen desbordadas por la magnitud de la crisis, y siguen siendo urgentemente necesarias reformas estructurales para prevenir las desapariciones y garantizar la rendición de cuentas”. *** El Comité solicitó a la Asamblea que considere adoptar medidas para proporcionar la cooperación técnica, el apoyo financiero y la asistencia especializada que el país requiere para las operaciones de búsqueda, análisis forense e investigación de las desapariciones y de los vínculos entre funcionarios públicos y el crimen organizado. *** Pidiótambién establecer un mecanismo eficaz para esclarecer la verdad y prestar asistencia y protección a las familias, las organizaciones y los defensores que buscan a los desaparecidos. *** El gobierno de México rechazó el informe de la ONU y lo calificó de “tendencioso y falto de rigor jurídico”. Subrayó que esa instancia omite los avances contra esa problemática que desde 2018 se trabajan, a la vez que “excede” su mandato al presentar un documento en el que amplió indebidamente el alcance de la definición de desaparición forzada. *** “El gobierno de México no tolera, permite ni ordena desapariciones forzadas”, refutó la administración federal, al tiempo que puntualizó que el país “está abierto a la cooperación técnica internacional, pero no a partir de premisas que no reflejan su realidad actual”.
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Bien decía el poeta griego Hesíodo: “Sé prudente. Lo mejor en todo es escoger la ocasión”.
Después del proceso electoral del 2024, Pepe Yunes ha mantenido una actitud discreta. No ha dejado de recorrer la entidad, no ha dejado de tender la mano a quien le extiende la suya, pero había sido especialmente discreto respecto a la actuación de la actual gobernadora, Rocío Nahle.
La situación actual, sin embargo, ameritaba un posicionamiento firme -respetuoso, sí, pero firme- para que los veracruzanos confirmen que él sigue estando del lado de las causas justas.
— La incompetencia del Gobierno no debe normalizarse. En este periodo vacacional el sector turístico veracruzano atiende a millones de vacacionistas, los ayuntamientos trabajan con lo que tienen, las microempresas prestan servicios sin apoyo, los pescadores sortean la temporada solos.
En sus palabras se resume la ineficacia de la actual administración estatal para atender con prontitud el impacto del gigantesco derrame de hidrocarburo en el Golfo de México, la tiránica reducción del presupuesto para el sector turismo, el nulo apoyo para los pescadores en la entidad con el más largo litoral en el país.
Para Pepe Yunes, quien había guardado prudente silencio, llegó el momento de levantar la voz y exigir, como veracruzano, respuestas claras y contundentes de la administración estatal.
— Mientras, el gobierno estatal disminuye el presupuesto en Turismo, minimiza la inseguridad que lo rebasa y procura ocultar una crisis ambiental sin declaratoria de emergencia.
Y es que podrán las plumas asalariadas responder con diatribas al mensaje del político veracruzano, pero no podrán desmentir una sola de sus palabras. La gobernadora Rocío Nahle no ha entendido (o “hace como que la virgen le habla”) que no se le critica por el derrame de petróleo, como no se le criticó el año pasado por el desbordamiento de ríos y la inundación de ciudades enteras en el norte de la entidad.
En ambos casos se le cuestiona su lenta reacción, que en el caso de las inundaciones costó vidas humanas y que en lo que se refiere al derrame de crudo, está provocando un daño al ecosistema que podría tardar muchos años en restaurar.
Lo que se le reclama es que, en principio, son mediar investigación alguna, su interés sea el de minimizar las tragedias, lo que congela cualquier reacción de los cuerpos de emergencia.
Se le reclama que pretenda endilgar a quienes han difundido con estricto rigor la dimensión y las consecuencias del derrame de petróleo, la intención de afectar a quienes viven del turismo de playa, cuando ha sido su gobierno el que ha sido omiso en la promoción e impulso de la industria turística. Baste con revisar el despiadado recorte que dispuso para ese sector en el presente año.
Se le exige que dé una explicación, al hecho de que en ninguna de esas dos afectaciones (las inundaciones en el norte de la entidad y el derrame de petróleo en el Golfo) haya contado su administración con un seguro de protección contra desastres naturales. El año pasado argumentó que “era muy caro” y anunció la creación de uno propio, que no ha sido activado para el respaldo de pescadores y empresarios turísticos que resultaron afectados con la presencia de chapopote en las playas, ni para la protección de reservas ecológicas que están sufriendo por la presencia del petróleo.
La de Pepe Yunes es una voz autorizada y muchos veracruzanos la valoran hoy mucho más.
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Epílogo.
Y a propósito de la actitud omisa del gobierno estatal, el grupo interinstitucional conformado por la Secretaría de Marina, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Pemex y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, anunció que logró recolectar 894.2 toneladas de hidrocarburo a lo largo de más de 630 kilómetros de costa del Golfo de México, con lo que permitió que sólo 25 playas del estado de Veracruz dejaran de registrar arribo del contaminante. *** Estas 25 playas deVeracruz, además de otras 7 de Tabasco, suman 32 de las 48 zonas que originalmente registraban presencia de hidrocarburo a lo largo del Golfo de México. *** Del totaldel petróleo recolectado, 853.6 toneladas fueron extraídas directamente de las playas y 40.6 del mar. Para lograrlo, se movilizaron 3,365 elementos que recorrieron más de 630 kilómetros de costa, apoyados por 25 buques y embarcaciones, 48 vehículos, 6 aeronaves tripuladas y 6 drones, entre aéreos y submarinos. *** Y a propósito del período vacacional. ¿Recuerdan que hace algunos años la noticia al final de las vacaciones era que “se había conseguido saldo blanco”? Este año esa no será la nota. Al menos dos familias que decidieron visitar las playas de Veracruz ya no regresarán completas, pues alguno de sus miembros perdió la vida al sucumbir ante la fuerza del oleaje y las mareas.



