Punto de Vista
* Contra el desastre, pretextos
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
Juran que la población está tranquila, que son “algunos lidercillos” los que alborotan el ambiente en Poza rica y sus alrededores. *** No son capaces de admitir que la inseguridad se les ha salido de control y que las demandas de la población son legítimas. *** Este fin de semana fueron localizados restos humanos dentro de una bolsa que fueabandonada a un costado del libramiento “Bicentenario”, en el tramo que conecta a los municipios de Poza Rica y Coatzintla. *** Automovilistas que transitaban por la zona dieron aviso al número de emergencias, lo que provocó una fuerte movilización de las corporaciones de seguridad. *** Este suceso se suma a lo ocurrido el sábado 4 de abril, cuando un comerciante de pollos fue asesinado en el centrode Poza Rica. Sujetos armados llegaron a su negocio y sin mediar palabra le dispararon. *** Días antes, el miércoles primero de abril, se reportó el hallazgo del cuerpo sin vida del médico José Antolín Montero Alpirez, profesional muy reconocido y estimado en aquella misma ciudad. *** La violencia en Poza rica y municipios aledaños no es nueva, no se le puede atribuir a las actuales autoridades. Lo que sí se debe hacer es exigir a la alcaldesa que sea empática con la población y se sume a la exigencia de medidas más severas para contener a los grupos criminales.
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Lo saben, pero se niegan a admitirlo: las principales críticas al gobierno de Rocío Nahle tienen que ver con su reacción tardía frente a los desastres que impactan a los veracruzanos y su insistencia en minimizar temas que son muy delicados y cuya gravedad pone en alerta a la sociedad.
Rocío Nahle no ha recorrido ni el primer tercio de su administración y ya dio múltiples muestras de su abulia. Quizá el primer gran ejemplo fue la inundación de varias poblaciones en el norte de la entidad, a partir del desbordamiento del río Cazones y sus afluentes, en octubre del año pasado.
Han pasado ya seis meses de aquella desgracia -que costó muchas vidas- y es apenas ahora que el gobierno federal -no el de Rocío Nahle- anunció que “se elaboran los proyectos ejecutivos para posteriormente emitir las convocatorias de licitación”, para la reconstrucción de 18 puentes afectados por esas inundaciones.
Se trata de 4 puentes en Ilamatlán, otros 4 en El Higo, tres más en Zontecomatlán, dos en Álamo, dos en Ixhuatlán de Madero y uno en Tempoal, otro en Misantla y uno más en Coyutla.
Tan sólo en la elaboración de los proyectos y su licitación (no descarten la posibilidad de que se recurra al tan desprestigiado método de “adjudicación directa”) van a transcurrir otros seis meses, por lo que dichas obras estarán iniciando en el último trimestre del presente año y su conclusión -si bien nos va- se daría en la víspera de las elecciones intermedias del 2027, para que sirvan de propaganda.
Algo similar sucedió con el desastre ecológico suscitado a partir de un derrame de petróleo de origen “desconocido”, cuyas “trazas” o “gotitas” dieron al traste con la producción de los pescadores del litoral veracruzano.
Una vez más el gobierno federal -no el estatal- salió a anunciar un apoyo de 15 mil pesos por pescador, aunque primero habrán de “hacer un censo” para ver cuántos son los afectados.
El propio senador de Morena por Veracruz, Manuel Huerta, reconoció que los primeros cálculos realizados por el gobierno federal (unos 800 damnificados) se quedaron muy cortos.
Dijo conocer muy bien a ese sector y el calcula que el padrón de pescadores en Veracruz supera las 20 mil personas, que en la actualidad reciben apoyos del programa Bienpesca.
“Decir 800 (damnificados) se me hace, de arranque, que a alguien se le ocurrió decir 800, lo que uno alcanza a ver es que no tienen (idea de) la magnitud”.
El legislador, quien antes fue delegado del Bienestar en la entidad señaló que ha faltado claridad sobre el derrame de hidrocarburo, pues hasta la fecha se desconoce su origen, sualcance y sus consecuencias.
Este fin de semana pobladores de Alvarado y de Pajapandenunciaron que fueron abandonadas cientos de bolsas con chapopote recolectado tras el derrame en el Golfo de México y fuentes ambientales atribuyeron la responsabilidad al área de Protección Civil de Veracruz, quien debió coordinar el retiro de esos residuos.
Los pobladores mostraron fotografías de los bultos permanecían sobre la arena, muchos de ellos semienterrados, rotos o alcanzados por el oleaje.
“De qué sirve que la Marina lo haya juntado si lo enterraron en las bolsas ahí mismo y ya se volvieron a regar”, denunció Esmeralda Martínez Uscanga, dirigente de la Cooperativa de Pescadores Unidos de La Trocha.
Este domingo la propia Secretaría de Marina salió a “aclarar” que las bolsas no contenían chapopote, sino “sargazo”, un tipo de alga que flota en el mar y que, como lo reconoce el propio gobierno federal, impacta de manera negativa, pues se acumulación en las playas, libera ácido sulfhídrico y, por lo tanto, mal olor; interfiere con laanidación y eclosión de las tortugas; genera mortalidad de los pastos y corales marinos cercanos a las costas, y -que es lo que más preocupa a nuestra gobernadora- afecta al turismo.
Ya va siendo hora de que, en lugar de gastar el tiempo en busca de pretextos, se pongan a trabajar por el bien de los veracruzanos.
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Epílogo.
Se complicaron los procesos de elección de los agentes y subagentes municipales en distintos puntos de la entidad. Alguien convenció a los alcaldes de que esas tenían que ser “posiciones suyas” y estos movieron a su personal para apoyar a gente identificada con su gobierno. *** Xalapa es uno de esos casos. La comunidad de Chiltoyac se movilizó para impedir que se celebrara la elección, tras denunciar “irregularidades” en el proceso. La paquetería electoral fue destruida y la elección no pudo celebrarse.



