- “Los comunicadores están llamados a ser testigos de la verdad», indica el prelado capitalino.
- “Comunicar es mucho más que transmitir información: es servir a la verdad, promover el diálogo y sembrar esperanza en el mundo de hoy”, asevera Patrón Wong.
Miguel Valera
Al enviar un mensaje con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el arzobispo de Xalapa, monseñor Jorge Carlos Patrón Wong aseguró que “hoy los comunicadores están llamados a ser testigos de la verdad, custodios de la dignidad humana y anunciadores del bien”.
“En tiempos marcados por la confrontación, la desinformación y el ruido, la comunicación necesita recuperar su rostro humano, ético y esperanzador”, indicó el prelado católico metropolitano.
En el marco de la solemnidad litúrgica de la Ascensión del Señor Jesús al cielo, el arzobispo Jorge Carlos dijo que “este día adquiere un significado profundo para quienes ejercen la misión de comunicar” ya que en la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales “reconocemos que comunicar es mucho más que transmitir información: es servir a la verdad, promover el diálogo y sembrar esperanza en el mundo de hoy”.
“Muchos comunicadores ejercen su labor en contextos de violencia, presiones e incertidumbre, exponiendo incluso su propia vida en la búsqueda de la verdad y el servicio a la sociedad. Como católicos, elevamos nuestra oración por los comunicadores y periodistas pidiendo a Dios que los proteja, fortalezca en su vocación y sostenga a sus familias”, aseveró.
El clérigo que es miembro del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ofreció unas palabras de gratitud “a los comunicadores que sirven generosamente en nuestra Arquidiócesis de Xalapa y en tantas comunidades de México”.
“Gracias a quienes, con profesionalismo y compromiso, hacen de su trabajo un servicio al bien común”, indicó.
“Jesucristo nos enseña un estilo de comunicación que no hiere ni divide, que no manipula ni confunde, sino que ilumina, acompaña y genera comunión. Queridos comunicadores: no pierdan la esperanza. Su misión es valiosa y necesaria. Sean sembradores de verdad, constructores de paz y testigos de esperanza para nuestro pueblo”, concluyó el arzobispo metropolitano.






