Punto de Vista
* Veracruz… en la mira de EU
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
En la política veracruzana, donde el amiguismo es moneda corriente, pocos casos ilustran tan bien ese arte de subir sin merecimientos, como el de Jorge Viveros Pasquel. *** Licenciado en Administración de Empresas, experto en gestión de restaurantes y, por obra y gracia del padrinazgo, aspirante a dirigir la policía municipal de Xalapa, la historia de Viveros Pasquel no se entiende sin su sombra más larga: Eric Cisneros Burgos, aquel que fuera secretario de Gobierno -y “vicegobernador”, dicen algunos- en el sexenio de Cuitláhuac García. *** Bajo la protección del “hombre fuerte” de la pasada administración estatal, Viveros Pasquel escaló posiciones que difícilmente hubiera alcanzado por mérito propio. *** A pesar de que su perfil era totalmente ajeno al tema, fue nombrado director general de la Academia Regional de Seguridad Pública del Sureste (ARSPS); su logro más publicitado fue obtener una acreditación “tipo A” para la institución, modesto trofeo para un cargo que, según las fuentes consultadas, también servía de plataforma para algo menos noble: organizar comidas con música y bebidas para los grupos de motociclistas a los que estaba adherido Cisneros Burgos. Todo ello con cargo —por supuesto— al erario estatal. *** Al inicio del presente año, cuando inició funciones el actual ayuntamiento de Xalapa, el nombre de Jorge Viveros fue mencionado para la comandancia de la policía municipal. El dato causó estupor: ¿Con qué argumentos? Su currículum muestra diplomados internacionales en universidades de Colombia, España y Cuba —viajes académicos muy bien cotizados—, pero ni una sola hora de trabajo operativo en una corporación policial. Nunca coordinó un operativo. Nunca dirigió un retén. Nunca tomó una decisión bajo presión real en las calles. Su experiencia “en seguridad” se reduce a ser asesor —siempre asesor, nunca ejecutor— dentro de oficinas con aire acondicionado. *** La consecuencia fue lógica: “gracias, pero no”. Y como no pudo colarse como jefe policial por la puerta de enfrente, Viveros Pasquel buscó estacionarse en la nómina municipal por otra vía: apareció en el lugar 6 de la planilla de regidores de Morena-PVEM encabezada por Daniela Griego Ceballos. *** La prensa local lo detectó y no tardó en catalogarlo como “una imposición” orquestada por Esteban Ramírez Zepeta, dirigente estatal de Morena. No fue electo por la militancia. No fue reconocido por la ciudadanía. Fue colocado ahí como pago de favores políticos. *** La ironía es brutal: el mismo hombre señalado por operar recursos públicos para boicotear la campaña de quien hoy es gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, pretende ahora ser parte del andamiaje institucional de uno de los ayuntamientos más importantes del estado. *** Mientras todo eso sucede, Éric Cisneros es investigado por probables actos de corrupción durante su gestión como secretario de Gobierno. Y Viveros Pasquel, como buen operador leal, carga con esa sombra. No es el protagonista de las investigaciones, pero tampoco es un espectador inocente. *** Quien organiza las comidas, gestiona los eventos y “opera” para el jefe no puede alegar que no sabía nada. *** En Veracruz, los funcionarios de bajo perfil que escalan gracias a padrinazgos suelen tener carreras cortas. Éric Cisneros perdió gas, ¿cuánto tardará Jorge Viveros Pasquel en descubrir que, sin esa protección, sus credenciales no alcanzan para nada más.
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Dejar hacer, dejar pasar, tendrá consecuencias -y muy graves- para funcionarios de Veracruz que vieron en la crisis por la plaga del gusano barrenador de ganado, una “oportunidad” para hacer jugosos negocios.
A finales de la semana pasada, Ammon Blair, investigador de Estados Unidos, acusó ante el Comité del Senado de Texas sobre Agua, Agricultura y Asuntos Rurales a “los cárteles mexicanos de la droga” de ser los responsables del brote de gusano barrenador en nuestro país.
En su reporte, Blair aseguró que Texas “está lidiando” con México, al que calificó como “un narcoestado cada vez más autocrático”, donde los cárteles y sectores del gobierno mexicano “operan en una simbiosis consciente y voluntaria en importantes sectores económicos”, incluyendo la agricultura, la ganadería, el transporte y el comercio.
“El brote del gusano barrenador ha sido rastreado y los patrones coinciden con rutas de tráfico y contrabando de los cárteles, extendiéndose rápidamente hacia el norte a lo largo de los mismos corredores utilizados para el tráfico ilegal de migrantes, especialmente a través del Tapón del Darién”, dijo.
El experto aseguró que el resurgimiento del gusano barrenador expone las consecuencias de esa realidad, ya que,durante años, Estados Unidos se enfocó casi exclusivamente en narcóticos como el fentanilo y en la migración ilegal en la frontera sur, mientras ignoraba en gran medida el enorme mercado criminal que los cárteles controlan.
“Estos cárteles ejercen control territorial, corrompen instituciones, capturan sistemas políticos y ahora se han integrado directamente en economías legítimas”, dijo.
“México ocupa actualmente el primer lugar en el mundo en mercados criminales y el tercero en criminalidad general entre 193 países. Ese es el entorno operativo en el que actualmente funciona la cadena de suministro ganadero”, agregó.
Este mes se cumple un año del cierre de la frontera con México por parte del gobierno de Trump, luego de detectarse los primeros casos de gusano barrenador.
El primer cierre fue en mayo de 2025 y posteriormente hubo aperturas parciales, pero en junio de este mismo año el gobierno de Estados Unidos volvió cerrarla debido al brote y aumento de casos.
A estas alturas, sin embargo, cada declaración de un funcionario del gobierno de Estados Unidos debe ser tomada con seriedad. Lo que ha trascendido es que, así como el gobierno de Donald Trump tiene una “lista” de políticos de primer nivel que operan con las bandas del crimen organizado, así tienen -también- una relación detallada de los funcionarios -federales y estatales- que no sólo han permitido el avance de ganado sin supervisión sanitaria, sino que se han enriquecido con esas tareas.
Las rutas de las que habla el investigador de EU incluyen a Veracruz y tienen identificados a funcionarios de la entidad -tanto de la actual administración, como de la pasada- a quienes se les tratará como cualquier político que haya facilitado la labor de las bandas criminales.
Varios de ellos ya empiezan a “mudar” sus cuentas bancarias, antes de que empiece el congelamiento de todas aquellas que sean consideradas “sospechosas”.
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Epílogo.
¿Cómo se atreven a cuestionar su honorabilidad? ¿De dónde sacan que un humilde maestro puede ser poseedor de un yate? Apenas si le alcanzó para alquilar un par de motos acuáticas para convivir con su hija. *** ¡Ni se les ocurra pensar que el diputado federal, Zenyazen Escobar, tenga una mansión en El Dorado! Si acaso una humilde vivienda que lo más probable es que la siga pagando con la limitada dieta que recibe en San Lázaro. *** Las jovencitas que resultaron lesionadas (una de ellas, por cierto, lleva el apellido de un exgobernador de Veracruz) nada tienen que ver con el legislador. El hecho de que tengan plazas en el magisterio es… mera coincidencia.



