Resiliencia Democrática

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Columna: Resiliencia Democrática
Coahuila y los “señores feudales”
Eduardo Sergio de la Torre Jaramillo
El resultado electoral del congreso local de Coahuila, ha sido sorprendente porque no se le dio importancia en los medios de comunicación nacionales, excepto en el periódico “El Financiero”, que publicó una columna de Juan Antonio García Villa, un panista doctrinario, quien afirmó la semana pasada que el resultado iba a ser “carro completo” para el PRI. -Basta recordar que fue candidato a gobernador en 1999, obteniendo el 34% de la votación-.
La historia política de Coahuila ha sido muy interesante; por ejemplo, en 1905 Francisco I. Madero se dedicó a organizar a la oposición alrededor de clubes políticos, derrotando al candidato de Porfirio Díaz, que fue Miguel Cárdenas, pero se impuso el fraude electoral, esta primera incursión política de Madero le dio la oportunidad de viajar por todo el país, y organizar con anterioridad lo que sería la gesta de 1910, por lo que conoció a una serie de intelectuales, periodistas, abogados y líderes sociales como: José Vasconcelos, Luis Cabrera, Emilio Vázquez Gómez (quien posteriormente fue el presidente del Partido Antirreeleccionista), Filomeno Mata, Ricardo Flores Magón (a quien financió para formar el Partido Liberal Mexicano), Juan Sarabia, Roque Estrada, Paulino Martínez, y Toribio Esquivel Obregón.
Venustiano Carranza fue gobernador interino en 1911, designado por el propio Francisco I. Madero. Es pertinente comentar que desde 1929 hasta la fecha ha sido gobernado por el PNR-PRM-PRI, es la única entidad federativa del país donde no ha habido alternancia en la gubernatura, es decir, desde hace 96 años ha gobernado el mismo partido político.
El actual resultado electoral no se puede explicar en la historia reciente sin la familia Moreira, de allí el título de esta columna de “señores feudales”, de esto escribiré más tarde para comentar una experiencia personal.
En el año 2005 es electo Humberto Moreira Valdez, aliado político de Elba Esther Gordillo Morales, vía el SNTE, de donde él y varios de sus hermanos son maestros y dirigentes sindicales en aquel estado.
En la conformación del gobierno de Humberto Moreira nombró a sus hermanos en los siguientes cargos de la administración estatal: Monserrat era la encargada del Programa “Sí a la vida” en el DIF estatal, Elisa estaba encargada del área de jubilados y pensionados en la secretaría de educación estatal, Rubén fue secretario de gobierno y subsecretario de educación, Álvaro lo designó como secretario de desarrollo social en el ayuntamiento de Saltillo, Carlos Ariel era el secretario general de la sección 38 del SNTE, y su mamá Evangelina fue subdirectora de Educación preescolar en la secretaría de educación durante dos sexenios, cuando sus hijos fueron gobernadores (de allí que lo que hace morena hoy, de meter a toda su familia a nómina que se encuentran, pues más allá de salir de su pobreza, es la práctica feudal a imitar, inclusive, sin conocer la historia política de la clase gobernante, lo hacen para jamás regresar a la pobreza).
La familia Moreira tuvo un proyecto de gobierno para los próximos 24 años, el cual se fue cumpliendo, primero con Rubén que fue gobernador de 2011 a 2017, después Miguel Ángel Riquelme 2017-2023, y ahora con Manolo Jiménez Salinas 2023-2029, y es probable que en 2029 mantenga este mismo grupo político la gubernatura.
Regresando al resultado electoral, dentro de la cultura política en Coahuila, si bien ha existido el autoritarismo político, en el ámbito económico ha sido un estado liberal, no sólo por la cercanía con los Estados Unidos, sino que tiene una clase empresarial fuerte, allí radican los grupos: Soriana, Lala, Arca Continental, Amistad (liderando el nearshoring en el norte del país), Industrial Saltillo, Industrial Monclova (líder en sectores metalmecánico, industrial y energético). Es así que en la disputa por el poder sólo ha existido el PAN, la izquierda es realmente inexistente. El crecimiento relativo de morena es porque se alimentó de las rupturas del PRI, la absorción de lo que fue el PRD, y de un PT que es marginal.
El “carro completo” se produjo también porque llevaron de aliado a un partido local, que siempre había jugado con la oposición, la Unidad Democrática Coahuilense, un partido que se asume de izquierda, que nació en 1996 -siendo el único partido político local que ha mantenido su registro desde hace 30 años-, es pertinente comentar que hizo alianza con el PAN en las elecciones de gobernador en 2005 (con Jorge Zermeño), 2011 y 2017 (con Guillermo Anaya Llamas).
La pregunta obligada en este resultado electoral es: ¿qué le pasó al PAN, quien en 1999 obtuvo el 34% de los votos, y en 2026 sólo el 2.1%?. la debacle del PAN la provocó Felipe Calderón Hinojosa, quien confundió al PAN con el PRI, impuso por dedazo a Martínez Cáceres, quien como es su costumbre de no asumir su responsabilidad política, renunció a la dirigencia nacional en 2009, después del fracaso electoral, y a César Nava, quienes impulsaron al compadre del presidente Calderón, a Guillermo Anaya, y allí empezó a matar la democracia interna del panismo, sustituyéndolo por el cáncer que padece “la onda grupera”, con sus efectos como el control del padrón panista, que produce plurinominales para los grupos políticos enquistados desde hace muchos años.
Pero por otro lado está la cobardía para gobernar, esta herencia foxista arrastró al PAN y al gobierno de Calderón.
La anécdota que merece ser contada, sobre todo por el título de esta columna, pues bien, visité Coahuila en 2008, viajé por varios municipios: Saltillo, Acuña, Torreón, para hablar con la dirigencia estatal, apoyé a los candidatos a la legislatura local, la invitación la recibí de mi amigo Óscar Mohamar Dainitín, y el último día que estuve en Saltillo organizamos una rueda de prensa, y allí al mencionar a la familia Moreira, y usar el concepto de “señores feudales”, el gobernador al otro día organizó un operativo policiaco para detenerme, a pesar de tener fuero, sólo por mi declaración, había volado a la CDMX el día anterior, porque justo tenía un compromiso en Chiapas; cuando hable por la tarde con Óscar, que era candidato, me comentó que la había hecho un zafarrancho en su mitin, las gráficas salieron en la prensa nacional, el gobernador estaba furioso, como siempre dicen “con el fuereño”, lo que procedió fue pedir toda mi información en la Cámara de Diputados, cuando me lo informaron de la secretaría, les dije “den todos mis datos”, lo que siguió fue la descalificación con notas periodistas sin firma o nombre en el Sol de Coahuila.
Dado lo anterior fui a platicar con el presidente del CDEN del PAN y con un subsecretario de gobernación para diseñar una estrategia para enfrentar al gobernador de Coahuila, y ambos me dijeron que no había que “provocar al gobernador”, y les dije “para gobernar se necesita carácter”, entonces lo que ustedes me dicen, es que deje que me ataquen mediáticamente y no vamos a hacer nada, y lo corroboraron. En ese momento comprendí que el miedo en la gobernación, significa claudicar, autoderrota, pusilanimidad, y que el resultado tarde o temprano, es el que tuvo el PAN en 2026 en Coahuila, no sólo perdió el registro, sino que eso es una advertencia a nivel nacional, de lo que le puede suceder en los próximos años.
Finalmente, el resultado electoral también se explica con la reducción de la pobreza, hoy ocupa los mejores indicadores en seguridad pública, contención de la deuda pública, aquí me detengo para comentar que en 2005 la deuda era de 323 millones de pesos, hacia 2011 la deuda era de 36,510 millones de pesos (con Humberto Moreira), actualmente se mantiene en 36,510 millones de pesos; en los últimos 15 años sólo aumentó 2 mil millones de pesos. Por otra parte, morena no pudo con sus 500 mil personas que están en los padrones de los diversos programas sociales, ni con el apoyo de sus socios a quienes les dan besos y abrazos, de hecho, no saben operar electoralmente; además, el hartazgo ciudadano les cobró la factura por mentir, robar, y traicionar al pueblo. La esperanza de México se convirtió en su peor pesadilla.