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Manuel Rosete Chávez

“Con un naipe que caiga, se

derrumba la baraja completa”

Fernando Belaunzarán

DESBURZATILIZAR ES UN ACIERTO

Rubén Ricaño Escobar es especialista en gobierno local y desarrollo institucional. Desde hace más de tres décadas ha trabajado en el fortalecimiento de los municipios mexicanos e iberoamericanos como investigador, consultor, conferencista y autor de diversas publicaciones sobre administración pública y desarrollo territorial. Hoy nos comparte un artículo sobre la bursatilización de los municipios veracruzanos concretada en el 2008 la cual puso contra la pared la economía de las administraciones municipales a las cuales se les vendió la idea de contar con dinero fresco para la realización de obras, pero solo las endeudaron.

Hoy, dieciocho años después -explica el maestro Rubén Ricaño- el Gobierno del Estado ha impulsado un proceso de desbursatilización que representa una de las acciones más relevantes para el saneamiento de las finanzas municipales en la historia reciente de Veracruz. Es una decisión que merece reconocimiento porque corrige un problema que durante años limitó la capacidad financiera de los ayuntamientos.
Pero para valorar plenamente esta medida es indispensable recordar cómo comenzó esta historia y, sobre todo, qué lecciones debemos aprender para que nunca vuelva a repetirse.
Cuando en 2008 se presentó el esquema de bursatilización, expresé públicamente mi desacuerdo. Como municipalista advertí que comprometer las participaciones federales futuras de los municipios constituía una decisión de alto riesgo. Aunque jurídicamente no se presentaba como un crédito tradicional, en los hechos significaba anticipar ingresos que pertenecerían a futuras administraciones y, por tanto, reducir su margen de maniobra durante muchos años.
Aquella postura no fue compartida por la mayoría. El ambiente político favorecía la aprobación del proyecto y fueron pocas las voces que cuestionaron sus implicaciones de largo plazo. Predominó la expectativa de disponer de recursos inmediatos y prácticamente nadie quiso contradecir una decisión que se promovía como una solución financiera innovadora para los municipios.
Sin embargo, el paso del tiempo terminó confirmando muchas de las preocupaciones que entonces expresamos. El problema nunca fue únicamente el instrumento financiero. Un mecanismo de esta naturaleza podría justificarse si los recursos obtenidos se destinaran exclusivamente a inversiones estratégicas capaces de transformar el desarrollo municipal durante varias generaciones. Infraestructura productiva, proyectos de movilidad, saneamiento ambiental, equipamiento urbano o inversiones que incrementaran la competitividad territorial podrían haber compensado el costo de comprometer ingresos futuros.
Pero esa no fue, en términos generales, la realidad.
En numerosos municipios los recursos extraordinarios se agotaron rápidamente sin dejar un patrimonio público proporcional a la magnitud del sacrificio financiero asumido. En algunos casos se ejecutaron obras de impacto limitado; en otros, el destino de los recursos fue cuestionado por la ciudadanía; y también existieron situaciones en las que la opacidad impidió conocer con claridad los beneficios obtenidos. Lo cierto es que, mientras el dinero desaparecía en pocos años, los descuentos a las participaciones federales continuaban afectando año tras año las finanzas municipales.
La consecuencia fue silenciosa pero profundamente significativa.
Durante casi dos décadas, cientos de millones de pesos dejaron de estar disponibles para atender las necesidades cotidianas de los municipios veracruzanos. Esos recursos pudieron destinarse a mejorar calles y caminos rurales; ampliar redes de agua potable y drenaje; modernizar alumbrado público; fortalecer la seguridad; rehabilitar mercados, parques y espacios deportivos; invertir en protección civil; impulsar programas ambientales; fortalecer la capacidad administrativa de los ayuntamientos o atender múltiples necesidades sociales que permanecieron pendientes.
Es imposible calcular con precisión cuántas obras dejaron de realizarse o cuántos programas nunca pudieron ponerse en marcha debido a esos compromisos financieros. Lo que sí puede afirmarse es que el costo de oportunidad fue enorme. Cada peso descontado a las participaciones representó un peso menos para el desarrollo local.
Por ello, la desbursatilización impulsada en 2026 constituye mucho más que una operación financiera. Representa la recuperación gradual de la autonomía económica de los municipios y la posibilidad de que una mayor proporción de sus ingresos vuelva a destinarse directamente al bienestar de la población.
Reconozco la visión de la gobernadora Rocío Nahle García y del equipo técnico y financiero que diseñó este mecanismo. No es frecuente que un gobierno asuma el reto de resolver un problema heredado cuya solución implica un importante esfuerzo institucional y presupuestal. Corregir errores también forma parte del buen gobierno.
Sin embargo, la desbursatilización no debe verse como el final de una historia, sino como el inicio de una nueva etapa de responsabilidad financiera municipal.
Sería un grave error que los recursos recuperados terminaran repitiendo las prácticas del pasado.
Hoy los municipios tienen una oportunidad extraordinaria para fortalecer sus finanzas, incrementar la inversión pública, mejorar la prestación de los servicios y construir proyectos verdaderamente estratégicos que eleven la calidad de vida de la población.
La experiencia de la bursatilización deja una enseñanza que trasciende a Veracruz.
Las decisiones financieras de un gobierno no deben evaluarse únicamente por los recursos que generan en el corto plazo, sino por las obligaciones que trasladan al futuro. La buena administración pública exige pensar en las siguientes generaciones y no solamente en el siguiente ejercicio presupuestal.
Hoy Veracruz tiene la oportunidad de cerrar un capítulo que nunca debió escribirse.
La mejor manera de honrar este esfuerzo de saneamiento financiero será convertir los recursos que regresan a los municipios en mejores servicios públicos, infraestructura de calidad, desarrollo económico, sostenibilidad ambiental y mayor bienestar para las familias veracruzanas. Si esa oportunidad se aprovecha con inteligencia, la desbursatilización no será recordada únicamente como la corrección de un error histórico, sino como el punto de partida de una nueva etapa para el fortalecimiento del municipalismo veracruzano.

AHUED NO ES SOLO CONSERJE, TAMBIÉN ASPIRA

Ricardo Ahued Bardahuil, secretario de Gobierno, fue el hombre más elogiado al mediodía de este miércoles 15 de julio. El motivo: haber logrado que 199 ayuntamientos aprobaran y firmaran las actas de Cabildo necesarias para que elGobierno del Estado pudiera liquidar la deuda derivada de la bursatilización de la tenencia vehicular, contratada desde 2008.

El exsenador, exalcalde de Xalapa y exdiputado local recibió reconocimientos públicos tanto de la gobernadora Rocío Nahle como del secretario de Finanzas, Miguel Reyes. Los elogios, por supuesto, alimentaron el sospechosismo político: ¿están construyendo el perfil del próximo candidato de Morena? La incógnita es si la apuesta sería por la elección intermedia de 2027 o si Ahued guardaría la fila para disputar la gubernatura en 2030.

Junto con Ricardo Ahued hay que anotar como aspirante a su acérrima enemiga, la presidenta municipal Daniela Griego Ceballos, quien afirma que todo lo que se publica en los medios en contra de la administración que encabeza es pagado por Ahued, lo que es un absurdo porque si se suma la catarata de críticas diarias que hay contra Griego no alcanzaría para el presupuesto del estado para pagar tan costosa campaña.

Otro que está en la lista como aspirante es el Senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara, con más aciertos, capacidad y contactos en el altiplano donde se deciden estas cosas y, finalmente no hay que descartar al eficiente político defensor permanente de la gobernadora Rocío Nahle y amigo personal de Andrés Manuel López Obrador, el Subsecretario José Manuel Pozos Castro. De que hay…hay.

QUIÉN AGUANTA A LOS ARGENTINOS

Argentina está en las nubes. En un estado de éxtasis que sólo ellos pueden explicar y experimentar. Sólo quienes han sido tres veces campeones del mundo y están a un paso de obtener un cuarto título pueden sentir el estado de euforia triunfalista en los poros.

Lo mejor de todo es que no es algo etéreo o intocable. Todo lo contrario, se puede ver, oír, escuchar, sentir. Si uno busca la representación gráfica de felicidad sin límites venida tras la angustia y la desesperación, basta con ver las imágenes de Buenos Aires tras el triunfo de Argentina sobre Inglaterra en el Mundial 2026.

El mundo diría que ya están acostumbrados, pero cada que uno los ve en ese punto de festividad, parece que fuera la primera vez.

EL INTEROCEANICO UN TODO TERRENO

Tras el nuevo descarrilamiento del Tren Interoceánico, autoridades anunciaron con entusiasmo que no se trató de un accidente, sino del exitoso inicio del programa piloto “Movilidad Ferroviaria Libre”, cuyo único objetivo es demostrar que los rieles representan una visión “tradicional y limitante” del transporte moderno.

Según el comunicado oficial, el convoy “decidió explorar rutas alternativas” para acercar el desarrollo a comunidades que todavía no cuentan con vías férreas.

“La infraestructura no debe imponerle límites al tren. Estamos construyendo un sistema donde el ferrocarril tenga libertad de expresión territorial”, declaró un funcionario de Morena mientras señalaba un vagón recostado sobre un terraplén.

Ingenieros del proyecto aclararon que el descarrilamiento en el mismo tramo donde ya había ocurrido otro incidente no debe interpretarse como una falla, sino como un ejercicio de memoria histórica ferroviaria.

“Si un lugar funciona para descarrilar una vez, ¿por qué desperdiciar su potencial?”, explicaron.

Para evitar críticas, el Gobierno del Bienestar anunció nuevas medidas de seguridad:

1. Pintar flechas en el suelo indicando la dirección sugerida para el próximo descarrilamiento.

2. Colocar colchones inflables ecológicos junto a las curvas “con mayor vocación turística”.

3. Entregar cascos conmemorativos a los pasajeros de primera clase.

4. Instalar un botón de “Reencarrilar” que, según el folleto oficial, “se activará en una futura actualización”.

“Japón tiene trenes bala. Europa tiene trenes de alta velocidad. México acaba de inventar el tren todoterreno.”

Mientras tanto, la Secretaría de Turismo ya promociona la experiencia con el lema:

“No sabes dónde terminarás y esa es la magia del viaje.”

Al cierre de esta edición, el tren seguía inmóvil, pero las autoridades informaron que eso demuestra el firme compromiso del proyecto con la estabilidad.

REFLEXIÓN

La Fiscalía General de la República (FGR) obtuvo la vinculación a proceso de Carlos “N” por su probable responsabilidad en los delitos de posesión de cartuchos y cargadores para arma de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, tras su detención en Xalapa. El señor tenía un arsenal en su poder y vivía en la capital del estado: ¿pues no que en Xalapa no hay carteles ni nada de eso?, solo los narcopolíticos que son más peligrosos que un ejército de Mayos o Chapos. Escríbanos a mrossete@yahoo.com.mx | formatosiete@gmail.com