Para los bancos privados quedaron atrás los meses de ganancias sin precedentes. En el primer semestre de 2026, obtuvieron utilidades que sumaron 149 mil 120 millones de pesos, lo que significó una caída de 5.3 por ciento, en términos reales, respecto a lo reportado en el mismo periodo del año pasado, de acuerdo con cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
Se trata de la primera caída para un periodo similar desde 2020, el año de la pandemia de covid-19, según la información oficial.
Los datos indican que solamente durante junio, los más de 50 bancos con operaciones en México generaron utilidades por 23 mil 312 millones de pesos, lo que implicó una reducción de 13.6 por ciento en términos reales respecto al mismo mes del año pasado.
Sin embargo, analistas del sector descartan que los bancos estén en una especie de “crisis”, sino que, más bien, han implementado una estrategia en la que dejan de lado las ganancias para crear mayores reservas ante eventuales incumplimientos de pago por parte de sus acreditados.
“Los bancos no están en crisis. Están sacrificando utilidades de corto plazo para construir un colchón financiero preventivo. El verdadero foco de atención es la desaceleración del crédito comercial, que refleja la prudencia y menor ritmo de inversión en el sector productivo de la economía”, mencionó Jorge Sánchez Tello, consultor estratégico senior del sector financiero.
El conjunto de los ocho bancos de mayor presencia en el país, BBVA, Santander, Banamex, Banorte, HSBC, Scotiabank, Inbursa y Citi México concentró 84 por ciento de las utilidades, con un monto de 126 mil 526 millones de pesos.
Mayores reservas
Las cifras de la comisión indican que de enero a junio, los bancos generaron reservas por 124 mil 188 millones de pesos, lo que supuso un incremento de 20.9 por ciento respecto a las construidas en el mismo lapso de 2025.
Durante junio, las estimaciones preventivas para riesgos crediticios –el término financiero de las reservas– fueron por 18 mil 822 millones de pesos, lo que significó un alza de 22.1 por ciento respecto al sexto mes del año previo.
Sánchez Tello abundó que por regulación, los bancos están obligados a crear estas reservas antes de que ocurran las pérdidas, pues si sus modelos prevén que las familias o las empresas tendrán más dificultades para pagar sus créditos, deben apartar recursos de inmediato para hacer frente a ese posible deterioro.
En los siguientes meses, el especialista anticipa que las instituciones serán más estrictas a la hora de otorgar crédito, especialmente el destinado a las familias.
Con información de La Jornada.



