Casi 50% de los jóvenes de entre 15 y 29 años en México están sin escuela o trabajo, alertan

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  • Según organizaciones civiles, la exclusión disminuye lentamente, por lo que prevén que tomaría 40 años cerrar la brecha de desigualdad.

De acuerdo con la Alianza Jóvenes con Trabajo Digno (AJTD), casi la mitad de los jóvenes de entre 15 y 29 años en México –14.9 millones– enfrentan un escenario de exclusión: están fuera de la escuela y del mercado laboral o se encuentran en trabajos precarios, debido a barreras estructurales como el ingreso de sus hogares, el lugar donde viven, las responsabilidades de cuidado no remunerado y la discriminación.

La AJTD –de la que forman parte Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, México Cómo Vamos y el Centro de Estudios Espinosa Yglesias, entre otros– señaló que, si bien la cifra ha disminuido, el avance es “demasiado lento”, pues en los últimos cuatro años el número de personas de entre 15 y 29 años de edad en estas condiciones se redujo apenas en 1.5 millones.

Hannia Zenteno Cruz, integrante de la Alianza, advirtió que de mantenerse este ritmo México tardaría cerca de 40 años –prácticamente dos generaciones completas– en cerrar esta brecha.

Esto significa, dijo, que una persona joven que actualmente tiene 20 años de edad estaría cerca de cumplir 60 antes de que el país lograra revertir esta situación.

En conferencia de prensa, con motivo del Día Internacional de la Juventud, indicó que respecto a los 15.4 millones de jóvenes que sí cuentan con un empleo también enfrentan de precariedad, pues 60 por ciento de ellos (9.2 millones) laboran en la informalidad, sin prestaciones ni seguridad social.

La desigualdad también comienza desde la etapa educativa y está muy vinculada con el origen socioeconómico. Mientras 95 por ciento de las personas de 15 a 17 años que viven en hogares de mayores ingresos siguen estudiando, la proporción cae a 59 por ciento entre los de menores ingresos, apuntó.

La brecha se hace evidente al comparar ambos grupos: por cada 20 jóvenes de hogares con menores ingresos, alrededor de ocho ya habrían dejado la escuela, frente a sólo uno entre quienes viven en hogares con mayores ingresos.

Las labores de cuidado en el hogar también excluyen. De los 4.9 millones de personas jóvenes que están fuera de la escuela y sin trabajo, 3.7 millones son mujeres.

María José Herrera, maestra de primaria, relató las dificultades que enfrentó para conseguir su primer empleo. Una de las principales, explicó, fue la exigencia de experiencia por parte de las empresas.

La AJTD subrayó que las juventudes “no deben ser consideradas sólo beneficiarias de programas”, por lo que llamó a acelerar las políticas dirigidas a este sector.

EN SEIS AÑOS, EL GRUPO DE JÓVENES ‘DESINSTITUCIONALIZADOS’ CRECIÓ 3.3%

En México, al menos 4.5 millones (14.3 por ciento) de las personas de 15 a 29 años están fuera de la escuela y el empleo. A ello se suma que únicamente 10.7 millones (33.4 por ciento) se dedican a estudiar; otros 4.1 millones (12.8 por ciento) acuden a la escuela y trabajan, mientras 12.7 millones (39.6 por ciento) sólo laboran.

En la presentación del estudio “Jóvenes en México 2026”, elaborado por el Observatorio de la Juventud en Iberoamérica de la fundación SM, José Antonio Pérez Islas, sociólogo y pionero en el estudio de las juventudes en el país, alertó que entre 2000 y 2026 el grupo de jóvenes “desinstitucionalizados” o fuera de la escuela y el mercado laboral se incrementó de 11 a 14.3 por ciento.

En el marco del Día Internacional de la Juventud, especialistas señalaron que, si bien la educación se mantiene como uno de los principales anhelos de los jóvenes en el país y obtiene una alta calificación en sus expectativas de futuro, muchos consideran que lo que se les enseña en las aulas les sirve muy poco para el mundo laboral donde buscan insertarse, pues 42.2 por ciento piensan que lo que se les imparte en la escuela no es interesante.

La encuesta, con una representatividad a nivel nacional de los 32.1 millones de jóvenes de 15 a 29 años de edad, revela que otro de los grandes desafíos para la juventud es el empleo, pues prácticamente nueve de cada 10 de quienes laboran perciben entre uno y dos salarios mínimos, y en su mayoría enfrentan condiciones de precariedad laboral.

BUSCAN BUENA PAGA Y ESTABILIDAD LABORAL

En el acto, convocado en el Centro de Cultura Digital de la Estela de Luz, Pérez Islas, profesor-investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México y ex coordinador del Seminario de Investigación en Juventud, destacó que las principales características del trabajo ideal de la mayoría de los jóvenes es que garantice una buena paga, tenga estabilidad y les permita una movilidad para adquirir nuevos conocimientos.

En cuanto a su conectividad y cultura digital, Enrique Pérez Reséndiz, profesor-investigador de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México y coautor del estudio, destacó que, si bien la tecnología forma parte de la experiencia cotidiana de las juventudes, “esto no los hace expertos en inteligencia artificial y redes sociales”.

Por el contrario, agregó, se confirma que ocho de cada 10 jóvenes mantienen un consumo pasivo, es decir, el uso de los espacios digitales se concentra en ver videos en TikTok y redes sociales (78.9 por ciento), chatear con amigos y comunicarse con su entorno (84.2), y en menor medida utilizar las plataformas digitales y la conectividad como herramientas para su educación (77.9 por ciento), a fin de seguir cursos, talleres o contenido que consideran relevante.

Los espacios digitales, agregó Pérez Reséndiz, también son considerados como herramientas laborales, pues funcionan para tener contactos y buscar empleo.

Y pese a lo que muchos piensan, indicó, los jóvenes “sí son conscientes de su consumo digital, saben de los riesgos, e incluso llegan a presentar un hartazgo de que todo lo que pueda ser relevante en su existencia tenga que pasar forzosamente por un espacio digital”.

Por su parte, Mónica Valdez González, socióloga y también coautora del estudio, señaló, en cuanto al consumo cultural, que los jóvenes manifiestan su gusto por leer (58.6 por ciento). Además, seis de cada 10 prefieren el formato tradicional de papel al digital. Sin embargo, alertó, el número de libros leídos por año, por obligación o placer, es bajo, pues sólo 13.3 leen seis o más libros al año.

Con información de los diarios LA JORNADA y REFORMA