Cuitláhuac García despide a su padre con una carta: “Tu hijo y discípulo se despide de ti”

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Tras el fallecimiento del maestro Atanasio García Durán, el exgobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, dedicó una carta a su padre en la que recordó su trayectoria como maestro, académico y político de izquierda.

En el texto, García Jiménez rememora los años de enseñanza de su padre, su paso por distintas comunidades de Veracruz y Oaxaca, así como su participación en la creación de instituciones educativas y en movimientos políticos de izquierda.

La carta también recupera aspectos de la trayectoria de Atanasio García Durán como luchador social, su rechazo al sindicalismo que calificó como “charrismo” y su participación en la izquierda veracruzana.

Con referencias a la cosmovisión mesoamericana y al Mictlán y Tonatiuhichan, Cuitláhuac García construye una despedida en la que combina recuerdos familiares, reconocimiento político y la influencia que su padre tuvo en su formación.

Despedida y tu bienvenida

Hay hombres que luchan un día y son buenos, hay los que luchan muchos años y son como tú, y los hay que enseñan toda una vida, son también imprescindibles como tú.

Te perdemos y te queremos, por eso vuelves, te recibe el Mictlan y el Tonatiuhichan, y la madre tierra te acoge con el amor que nos da la vida y nos la pide de vuelta. Acaso en flores te devuelven, a caso en estrellas que llegan a esta faz y se mezclan con tu ser o renacen, o se quedan y no se irán nunca.

Teñiste con gis de Makarenko las nubes de Chicontepec, los niños de Tlacolulan gritan tus palabras de maestro normalista, que huyó a las comodidades de su natal Xalapa y caminó las veredas del profesor consecuente en La Concepción, Tihuatlán, en Reyes Mantecón, Oaxaca, en Úrsulo Galván, Veracruz, Banderilla y en tu Xalapa que no te dejó ir. Fundaste el ITA (hoy UTUG), la secundaria de La Concha, el CETIS de Banderilla y en más de 54 años de tu vida contagiaste el deseo por aprender y enseñar en tus escolapios. Me cuentan que aún te oyen en la Facultad de Pedagogía de la Universidad Veracruzana y en las aulas de la Normal Manuel Suárez Trujillo, y tus conferencias de la Nueva Escuela Mexicana emprendieron el vuelo para llegar a los pizarrones del magisterio que ama su labor.

Los ideales te persiguieron y nos dejaste lo mejor de ti. Te negaste al charrismo sindical y luchaste por los demás, escribiste de idealismo y congruencia las páginas del movimiento que hizo historia y te puso en el camino de ser el

primer Presidente de Izquierda en el Congreso de Veracruz de la era actual. Sembraste en tantos y tantas la aspiración revolucionaria de ver un México mejor y por el bien de todos.

La sonrisa de tu despedida y tus palabras de gratitud se quedan entre nosotros. No las aceptamos como todo hijo que no te quiere soltar pero en el amor hay cabida para partidas que regresan infinitas y atesoradas en la memoria.

Vivirás en el Toltecáyotl como lo deseaste, en el corazón que construye saber, conocimiento y amor.

Tu hijo y discípulo se despide de ti y te da la bienvenida.

Cuitláhuac García Jiménez.