A 25 años del 11S, Khalid Sheikh Mohammed sigue sin juicio por los atentados

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A 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Khalid Sheikh Mohammed, señalado como el presunto autor intelectual de los ataques terroristas contra Estados Unidos, continúa sin enfrentar un juicio, en un proceso marcado por años de retrasos, disputas legales y las consecuencias de los métodos de interrogatorio utilizados durante su detención.

Capturado en Pakistán en 2003, Mohammed pasó más de tres años en prisiones secretas de la CIA antes de ser trasladado al centro de detención militar de Guantánamo, en Cuba, donde permanece bajo custodia.

Un juez militar fijó para el 5 de junio de 2028 el inicio del juicio contra Mohammed y otros tres acusados. Sin embargo, abogados involucrados en el caso advierten que el proceso podría enfrentar nuevos obstáculos debido a las implicaciones legales derivadas de la tortura a la que fue sometido bajo custodia estadounidense.

A finales de agosto, el juez resolvió que la fiscalía no podrá utilizar una presunta confesión realizada por Mohammed ante el FBI en 2007, al considerar que sus declaraciones quedaron contaminadas por los métodos de interrogatorio empleados previamente.

Entre esos métodos se encuentran 183 sesiones de waterboarding o ahogamiento controlado, una práctica que se convirtió en uno de los principales factores que han complicado el avance del caso ante las comisiones militares de Guantánamo.

El gobierno estadounidense decidió no apelar la resolución para evitar mayores retrasos en un proceso que, un cuarto de siglo después de los atentados, continúa sin una sentencia.

La falta de un juicio definitivo mantiene la inconformidad entre familiares de las víctimas del 11S, quienes siguen esperando una resolución judicial.

Terry Strada, cuyo esposo murió en los ataques contra el World Trade Center y quien encabeza la organización 9/11 Families United, ha señalado que las familias quieren ver el caso concluido, incluso si el proceso deriva en la aplicación de la pena de muerte.

La situación contrasta con el intento realizado en 2009 para llevar a Mohammed y otros cuatro acusados ante un tribunal federal en Manhattan, cerca del sitio donde se levantaban las Torres Gemelas.

El entonces fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, anunció la intención de celebrar un juicio civil, una iniciativa respaldada por el presidente Barack Obama como parte de su compromiso con el sistema de justicia.

Sin embargo, las preocupaciones en materia de seguridad y la oposición política provocaron el abandono del proyecto.

Más recientemente, un acuerdo de culpabilidad anunciado en 2024, mediante el cual Mohammed habría recibido prisión de por vida a cambio de evitar la pena de muerte, también se desmoronó y posteriormente quedó descartado.

Para abogados involucrados en el caso, el proceso ha quedado atrapado entre decisiones políticas, los efectos jurídicos de la tortura y un sistema de comisiones militares que ha acumulado años de litigios.

A 25 años de los atentados que marcaron la historia contemporánea de Estados Unidos y del mundo, las familias de las víctimas continúan esperando que los principales responsables acusados enfrenten finalmente un juicio.