Resulta y Resalta
Por Alejandra Herrera
RESULTA que… cuando de salud se trata, no hay tiempo para burocracias., pues cuando falta un medicamento, el paciente no puede esperar a que alguien termine de revisar a quién le corresponde comprarlo.
Ese es justamente el punto que la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle está poniendo sobre la mesa.
Los hospitales del IMSS-Bienestar son parte de un esquema federal, sí. Pero el convenio de coordinación permite al Gobierno de Veracruz actuar ante faltantes prioritarios: redistribuir insumos, solicitar abastecimiento y, cuando es necesario, comprar directamente y gestionar después el reembolso y eso es lo que se está haciendo.
RESALTA que… ante reportes de faltantes específicos, la gobernadora ordenó revisar existencias y atender las necesidades de cada unidad.
Ahora dio un paso más: recorrer personalmente los 61 hospitales del estado para saber, de primera mano, qué tienen y qué les hace falta.
En Altotonga, por ejemplo, se reportó una disponibilidad de 87% en material de curación y 86% en medicamentos. Es decir, hay abasto, pero también hay faltantes puntuales que deben corregirse.
Y hay otro dato que tampoco se puede perder de vista: en enero, Veracruz arrancó la distribución de 10.6 millones de piezas de medicamentos y material de curación, con una inversión de 483 millones de pesos, destinadas a 813 centros de salud y 61 hospitales.
Así que el debate no debería ser si existe o no algún faltante. La propia autoridad lo reconoce.
La pregunta es qué se está haciendo frente al problema.
Y ahí está la diferencia: Nahle está recorriendo hospitales, revisando inventarios, pidiendo suministros, redistribuyendo lo disponible y utilizando los mecanismos de coordinación que tiene el estado.
Porque el paciente no entiende de competencias federales o estatales, necesita su medicamento y lo necesita a tiempo.



