El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Cuba dejará de recibir petróleo y recursos financieros provenientes de Venezuela tras la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro, ocurrida luego de un operativo militar estadounidense en Caracas. El jefe del Ejecutivo lanzó una advertencia directa al régimen cubano para que negocie “antes de que sea demasiado tarde”.
A través de su red social Truth Social, Trump enfatizó: “NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA – CERO”, subrayando que durante años La Habana dependió del crudo y el financiamiento venezolano a cambio de servicios de seguridad para los gobiernos chavistas. Con la caída de Maduro, afirmó, esa relación llegó a su fin.
Impacto en la seguridad y tensión regional
Trump aseguró que la mayoría de los agentes de seguridad cubanos que protegían a Maduro murieron durante el ataque estadounidense la semana pasada. El Gobierno cubano confirmó oficialmente la muerte de 32 ciudadanos, todos integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias o del Ministerio del Interior, y decretó dos días de duelo nacional. El presidente cubano Miguel Díaz-Canel rindió homenaje a los caídos, calificándolos como combatientes frente al “imperialismo”.
Crisis energética en Cuba
El anuncio de Trump se produce en un momento crítico para Cuba, que enfrenta su peor crisis económica en décadas. Desde el año 2000, la isla aseguró su suministro energético con petróleo venezolano, que llegó a superar los 100 mil barriles diarios. Para 2025, los envíos se redujeron drásticamente, provocando apagones diarios y deterioro productivo.
Ante la escasez, Cuba ha buscado otros proveedores. Recientemente, un cargamento de 85 mil barriles de crudo mexicano arribó a La Habana, mientras que Pemex reportó exportaciones por 400 millones de dólares en 2025 para ayudar a paliar la situación.
Advertencias y posibles efectos geopolíticos
Analistas advierten que la decisión de Washington podría presionar a México para suspender sus envíos de combustible a la isla, y alertan que, sin Venezuela como proveedor, Cuba podría quedar en un vacío geopolítico y financiero, con consecuencias sociales graves.
La postura de Trump ha generado inquietud internacional, especialmente en el contexto de la capturada del líder venezolano y la reconfiguración de la influencia regional. El mandatario estadounidense instó al gobierno de La Habana a buscar un entendimiento, advirtiendo que el tiempo para negociar se está agotando.
Respuesta desde La Habana
Hasta el momento, el gobierno cubano ha rechazado públicamente la presión, defendiendo su soberanía y reiterando su derecho a establecer relaciones comerciales con los países que considere. Las tensiones reflejan una nueva fase en la política exterior de Estados Unidos en la región, en medio de una dinámica marcada por sanciones, operaciones militares y reacomodos geopolíticos tras la caída de Maduro.
Con información de AP, Reuters y EFE.



