La relación comercial entre Colombia y Ecuador entró en una nueva fase de tensión este jueves, luego de que el gobierno colombiano anunciara la imposición de un arancel del 30 por ciento a un grupo de productos ecuatorianos, en respuesta a una medida similar aplicada un día antes por la administración del presidente ecuatoriano Daniel Noboa a importaciones procedentes de Colombia.
El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia informó que el gravamen se aplicará inicialmente a 20 productos ecuatorianos, aunque no descartó ampliar la medida a un universo mayor, dependiendo de la evolución del diferendo. De acuerdo con cifras oficiales, las exportaciones de Ecuador hacia Colombia en los rubros afectados ascienden a alrededor de 250 millones de dólares, lo que anticipa un impacto relevante en el intercambio bilateral.
La decisión de Bogotá se da tras el anuncio de Noboa de imponer un arancel del 30 por ciento, medida que el mandatario ecuatoriano justificó por un déficit comercial cercano a los mil millones de dólares y por lo que calificó como una falta de reciprocidad en el control de las fronteras binacionales.
En ese contexto, el presidente ecuatoriano acusó a Colombia de no cooperar suficientemente en el combate al crimen organizado en la zona limítrofe, al señalar que las fuerzas de su país continúan enfrentando a grupos ligados al narcotráfico “sin cooperación alguna” del lado colombiano.
Desde Bogotá, el presidente Gustavo Petro rechazó esas afirmaciones y aseguró que Colombia ha incautado más de 200 toneladas de cocaína en la frontera con Ecuador, además de sostener que existe una coordinación “estrecha” entre las fuerzas militares de ambos países para combatir el narcotráfico.
En un intento por reducir la confrontación, la ministra de Comercio de Colombia, Diana Marcela Morales, subrayó que los aranceles tienen un carácter transitorio y revisable, y dejó abierta la puerta a una solución negociada por la vía diplomática.
Morales afirmó que la medida no constituye una sanción, sino una acción correctiva orientada a equilibrar el intercambio comercial y a proteger al aparato productivo colombiano frente a distorsiones externas.



