Xalapa, Ver., 2 de marzo de 2026.— La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, respondió a los cuestionamientos sobre el regreso de su hermano al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y fue contundente al señalar: “Mi militancia es Morena”.
La mandataria estatal dejó claro que su compromiso político permanece firme en el partido guinda y subrayó que las decisiones partidistas de sus familiares pertenecen al ámbito personal, sin que influyan en su trayectoria ni en su proyecto de gobierno.
Regreso al PRI genera atención mediática
El retorno de su hermano al PRI generó diversas interpretaciones en el escenario político veracruzano, particularmente en un contexto donde los movimientos partidistas adquieren relevancia rumbo a futuros procesos electorales.
No obstante, Nahle minimizó cualquier lectura sobre posibles fracturas o tensiones, reiterando que cada persona es libre de elegir su afiliación política. Afirmó que su responsabilidad se centra en el ejercicio de gobierno y en los principios del movimiento que representa.
Separación entre lo personal y lo institucional
La gobernadora insistió en que su proyecto político es independiente de las decisiones familiares y que su militancia responde a convicciones ideológicas asumidas desde hace varios años.
Asimismo, sostuvo que continuará trabajando al frente de la administración estatal en coordinación con las instancias federales y con apego a los principios de Morena, dejando en claro que no existe cambio alguno en su posición política.
En un estado como Veracruz, históricamente relevante en la dinámica electoral nacional, los reacomodos partidistas suelen generar análisis estratégicos; sin embargo, en este caso la titular del Ejecutivo estatal marcó distancia entre lo familiar y lo institucional.
Con información de La Silla Rota.



