Punto de Vista
* El riesgo de los “cateos”
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
Corresponde a uno de muchos conflictos que recibieron como herencia, pero ya lo conocían y en tiempos de campaña prometieron resolverlo. *** Este martes se plantaron en el centro de Xalapa aquellos que formaron parte de la desaparecida Policía Intermunicipal Poza Rica-Tihuatlán-Coatzintla para exigir el pago de sus liquidaciones, que les deben desde 2015. *** Los expolicías denunciaron que no han recibido la liquidación total a la que se comprometió el gobierno y que, además, les acaban de salir con la “novedad” de que sus expedientes judiciales “se perdieron” como consecuencia de la inundación de la Fiscalía Regional, en octubre del año pasado. *** Explicaron que, de un primer grupo de 170 personas, el gobierno solo les pagó a 161 y dejó sin resolver los casos de compañerosque ya fallecieron, cuyos familiares están en espera de que se les haga justicia. *** El grupo que se manifestó que representa a cerca de 70 exelementos, de un padrón original de 600 y aunque fueron atendidos por el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued, no alcanzaron ningún acuerdo.*** Hay quienes no terminan de entender que la deuda es del gobierno estatal, sin importar quién esté al frente.
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Algo extraño -y preocupante- está sucediendo en el estado.
Pareciera una nueva estrategia para combatir a la delincuencia y aunque hay que aplaudir que se busquen rutas más eficaces, no está de más advertir sobre los riesgos de que se cruce esa delgada línea entre el combate a los grupos delictivos y la violación sistemática de los derechos humanos.
Se trata de la ejecución de “cateos” (un acto de investigación judicial, que debe ser autorizado por un juez y operado por el Ministerio Público, para inspeccionar un domicilio o propiedad privada con el fin de buscar evidencias, objetos ilícitos, o para detener a personas implicadas en delitos).
Y, en efecto, como bien lo plantea este lunes un reconocido analista, este ejercicio de investigación está arrojando resultados. Cada acción deja como saldo la detención de un buen número de personas de las que se tiene la presunción que han participado en actos ilícitos.
No debemos pasar por alto -sin embargo- que estos cateos se realizan a partir de información que recaban unidades especiales de las corporaciones policiacas (grupos de “inteligencia”) y que no siempre los datos que aportan son exactos.
Al menos en Xalapa ya se han documentado dos casos (en apenas un par de semanas) en los que esos operativos -que por sus características suelen ser muy aparatosos- se realizaron en domicilios equivocados, lo que generó momentos de terror en ciudadanos que nada tenían que ver con dichas acciones.
No podemos caer en el recurso fácil de que “el fin justifica los medios”. Es de reconocer que se pueden alcanzar algunos logros y se pueden asestar fuertes golpes a los grupos delictivos, pero eso nunca validará que se pase por encima de la ley.
Bien decía aquel político y pensador francés, el Barón de Montesquieu: “No hay tiranía más cruel que la que se perpetra bajo el escudo de la ley y en nombre de la justicia”.
A propósito de estos operativos, este martes se dio a conocer que en una labor conjunta entre autoridades estatales y federales, en el norte de la entidad, fueron detenidas cinco personas, algunas de ellas familiares del exalcalde de Coxquihui, Reveriano Pérez Vega.
Las autoridades hicieron circular el reporte publicado en el Registro Nacional de Detenciones, donde se menciona queentre los capturados se encuentran José María Pérez, hijo del exalcalde, y Rosa Guadalupe Pérez, su hermana. También fueron detenidas otras tres personas a las que la autoridad identificó como Felicito “N”, Julia “N” y Juan “N”.
La información distribuida a los medios de comunicación menciona que a los detenidos se les investiga “por presuntos vínculos con el grupo delictivo Gente Nueva, generador de violencia en la región del Totonacapan”.
Señalan como “objetivo prioritario” de estos operativos, a alguien a quien apodan “el 07” o “Gafe” y que se trataría de Emilio Salazar Pérez, hijo de Rosa Guadalupe Pérez (una de las personas detenidas) y, por lo tanto, sobrino de Reveriano Pérez Vega y de Fernando Pérez Vega, quien fue asesinado junto con su familia el 22 de enero de 2023 en la carretera federal Veracruz–Xalapa.
Emilio Salazar, dicen, es señalado como “jefe de plaza” en la región que comprende los municipios de Espinal y Coxquihui.
Primeras acciones concretas, desde el primero de enero del 2023 (aquel ataque simultáneo en bares de Poza Rica que dejó un saldo de 8 muertos) para acabar con la confrontación entre organizaciones criminales en la zona del Totonacapan, Poza Rica, Tuxpan y Álamo.
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Epílogo.
No se pasó por alto: Este martes estaría cumpliendo su sentencia de 9 años de prisión el exgobernador Javier Duarte de Ochoa, pero no podrá abandonar la prisión, pues fuevinculado a proceso por un presunto desvío de recursos de 5 millones de pesos. *** Al tiempo que se le vinculaba a proceso por esa nueva imputación, a Javier Duarte se le impuso como medida cautelar “prisión preventiva justificada”. *** De nada sirvieron los acuerdos que -dicen- alcanzó con emisarios de la actual gobernadora de Veracruz.*** Hay un problema que Pemex no ha logrado resolver: una vez más se activó un protocolo de emergencia para contener el derrame de aceite en los arroyos y en el cauce del río Cazones. *** El “incidente”, como lo calificó la empresa petrolera, habría sido provocado por “el rebosamiento de infraestructura ante el volumen de agua”, lo que los obligó a suspender de manera temporal el suministro de agua potable en la zona. *** Según el reporte oficial, la presencia de hidrocarburos se detectó en el arroyo Hueleque “por el rebosamiento de cárcamos naturales a la altura de las colonias Chapultepec y 27 de Septiembre” y en la comunidad Benito Juárez, donde el material aceitoso alcanzó la bocatoma de la Comisión de Agua del Estado de Veracruz (CAEV) en la localidad de Corralillos. *** La contaminación en Coatzintla se atribuyó al “desbordamiento de material acumulado en un área de mantenimiento del oleoducto Fobos – Central de Almacenamiento y Bombeo (CAB) Tajín, el cual no resistió el nivel de las precipitaciones”. *** Será misa, pero no los habitantes de aquella zona sufren de forma constante la presencia de petróleo y aceites, lo que impacta en los campos de cultivo y en la fauna de la zona ribereña. *** Lo peor es que nadie se hace cargo de estos “incidentes” ni se indemniza a las comunidades afectadas.



