En vísperas de su viaje a Barcelona para participar en una cumbre de jefes de Estado, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo que el evento “no es una reunión antiTrump ni mucho menos. La considero una reunión por la paz en el mundo, que es distinto. Nosotros vamos en un sentido muy positivo que es la doctrina Estrada, y la defensa de la política exterior, y de los pueblos del mundo”, así como la solución pacífica de los conflictos.
En conferencia, subrayó que todos los jefes de Estado con los que se va a reunir tienen una visión común: “que los gobiernos están para servir a los pueblos”. Anunció que en el marco de la cumbre tiene previsto encuentros bilaterales con Pedro Sánchez, presidente de España; Luis Inácio Lula da Silva, de Brasil; de Colombia, Gustavo Petro, y de Uruguay, Yamandú Orsi. Además, apuntó, considera la posibilidad de encontrarse con Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo.
La mandataria salió anoche en vuelo comercial rumbo a Madrid, donde realizará una escala de tres horas para continuar su viaje hasta Barcelona. Acudirá acompañada de una reducida comitiva integrada por el nuevo secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco –quien se estrenará en encuentros internacionales–, y el coordinador de la Oficina de la Presidencia, Lázaro Cárdenas Batel, cuyo abuelo fue fundamental para el exilio español en los tiempos de la guerra civil.
Sobre el entorno del encuentro, Sheinbaum dijo que México mantiene pleno respeto con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump aun cuando hay algunas decisiones que él adopta que “nosotros no consideramos correctas”, pero eso “es natural”. No hay intencionalidad de confrontarse con el jefe de la Casa Blanca, pues hay un sentido positivo en la reunión.
Sheinbaum detalló que hace algún tiempo el embajador de México en España, Quirino Ordaz, le sugirió la posibilidad de difundir en ese país la grandeza de las civilizaciones, para lo cual se ideó la realización de dos exposiciones en la nación ibérica, lo cual serviría para revindicar las aportaciones de nuestros pueblos originarios.
Fue en ese contexto en el que la postura del gobierno y del rey de España comenzó a modificarse, lejos del vacío que hicieron a la carta que les envió el ex presidente Andrés Manuel López Obrador en su momento solicitándoles ofrecer disculpas por los excesos cometidos durante la colonia. Petición que desató incluso una campaña en contra del tabasqueño.
La presidenta justificó su presencia en Barcelona por el viraje en la posturas que han tenido tanto el rey de España, Felipe VI, como del canciller español, José Manuel Albares, quienes modificaron su evaluación respecto a lo que ocurrió en América durante la Conquista, reconociendo, con matices, que se registraron abusos. Por eso ahora, sólo la ultraderecha española mantiene esa interpretación de que los españoles llegaron a América a civilizarla.
Sin embargo, Sheinbaum no explicó si en su encuentro con Sánchez insistiría en la necesidad de las disculpas españolas por aquel episodio de la historia.
Con información del diario LA JORNADA.



