Preocupa reforma judicial de México al gobierno de Trump, afirma funcionario ante congresistas

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  • El encargado de América Latina en el Departamento de Estado dijo que algunos jueces podrían estar “en el bolsillo” de cárteles de las drogas o del gobierno chino.

El gobierno del presidente Donald Trump está instando a México a incrementar su gasto militar y continúa “expresando preocupación” por la posibilidad de que las reformas judiciales en el país vecino resulten en que algunos jueces estén “en el bolsillo” de cárteles de las drogas o del gobierno chino, afirmó ayer Michael Kozak, el funcionario de mayor rango encargado de América Latina en el Departamento de Estado, ante el Congreso estadunidense.

Durante una audiencia que en gran medida se enfocó en la política estadunidense hacia Venezuela y Cuba –el tema era América Latina tras de la caída de Nicolás Maduro–, el diputado Greg Stanton informó que había patrocinado una resolución legislativa con su colega republicana María Salazar de Florida expresando “profunda preocupación” por el impacto de las reformas judiciales en México, la inversión extranjera y en temas de seguridad, y le preguntó a Kozak si había abordado estos temas con México.

“Hemos abordado este tema con México repetidamente”, respondió el funcionario: sin embargo, señaló que, por ejemplo, algunos jueces son electos en varios estados en Estados Unidos y, por lo tanto, Washington no puede decir sólo que elegir jueces es una mala idea.

“Pero lo que sí estamos diciendo, y lo hemos hecho en conjunto con la comunidad inversionista estadunidense en México, es que se necesita tener a jueces calificados independientes, que no estén en el bolsillo de los cárteles o de los chinos o de alguien más”, concluyendo que “es un tema de preocupación”.

El veterano alto funcionario del Departamento de Estado también expresó que Estados Unidos tiene una preocupación “real” por el gasto militar y de seguridad en México.

“México tiene problemas terribles de seguridad y aún así están gastando menos de uno por ciento de su PIB en este sector. Entonces los estamos instando, como también a Canadá para… poner más dinero en esas actividades antes de que se llegue a tener un problema donde los cárteles u otros estén fuera de control”.

REGÍMENES EN VENEZUELA Y CUBA ACAPARAN DISCUSIÓN

La nación mexicana fue un tema secundario en la audiencia legislativa de ayer, la cual se dedicó mucho más a que legisladores republicanos y demócratas presionaran al gobierno de Trump a hacer más para cambiar los regímenes de Venezuela y Cuba.

“El régimen comunista en Cuba está en soporte vital. Trump sólo tiene que desenchufarlo”, dijo la diputada Salazar de Florida. Presionó al funcionario para que le asegurara que Estados Unidos no trataría al gobierno cubano de una manera similar a lo que está haciendo en Venezuela.

Kozak, quien fue asignado a la sección de intereses de Estados Unidos en La Habana en lá década de los 90, coincidió en que habrá un cambio en Cuba y confirmó que el gobierno de Trump está en pláticas con funcionarios cubanos, aunque rehusó revelar con quién en la isla ni especificar quiénes dentro del gobierno estadunidense estaban encabezando las negociaciones.

Estados Unidos, agregó, percibe un deseo de un cambio entre los funcionarios cubanos con quienes ha hablado, sugiriendo que esto es particularmente notable entre la generación más joven.

Uno de los momentos más tensos en la audiencia se generó cuando el diputado demócrata Jesse Jackson Jr de Chicago, quien recientemente regresó de una visita con otros legisladores a Cuba, pidió poner un final al bloqueo estadunidense de la isla.

“Ahora estamos viendo una mayor apuesta sobre una política fracasada de privar deliberadamente al pueblo cubano de acceso a las necesidades básicas de vida. No ha funcionado por 64 años y es pensamiento mágico”, dijo.

Describió las consecuencias de esto en la isla hoy día, incluyendo la falta de medicamentos, refacciones para ventiladores para niños y más.

La diputada republicana Salazar interrumpió a Jackson para culpar al gobierno cubano de la situación en la isla.

“Desafortunadamente, los cubanos han caído en las la manos de la revolución más malvada desde el arribo de Cristóbal Colón al hemisferio occidental”, afirmó. “Pinochet”, reviró Jackson, quien después la retó a acompañarlo a una visita a Cuba.

En gran medida, los legisladores de ambos partidos se quejaron de que no había suficiente cambio de régimen en Venezuela y solicitaron que la meta es un cambio político pleno en Cuba.

“Yo pienso que con el gobierno de Trump, el objetivo en Venezuela fue el petróleo”, señaló el diputado demócrata Joaquín Castro. “La meta era poner a los cuates (de Trump) para ganar dinero de Venezuela sin un cambio político real. Todos menos Maduro siguen ahí”.

Eso, añadió, “me está haciendo pensar que la meta en Cuba va a ser la misma, de quien sea amigo del presidente (Trump), va ir allá… de quién va a lucrar con Cuba y el pueblo cubano”.

Castro aclaró que, aunque favorece un cambio en Cuba, no cree que Estados Unidos deba derrocar al gobierno de la isla.

Con información de Jim Cason y David Brooks, corresponsales en Washington y Nueva York, de LA JORNADA