Los asaltos a cuentahabientes se mantienen como una problemática persistente en el país, sin que exista una estadística puntual que permita dimensionarlos, debido a que estos hechos se clasifican dentro del delito general de robo a transeúnte.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) de diciembre de 2025, los cajeros automáticos en vía pública encabezan la lista de espacios donde la población se siente más insegura, con un 72.3%, seguidos de la calle y el transporte público, ambos con 64.9%. Otros puntos considerados de riesgo son carreteras (58.9%), bancos (54.8%) y mercados (49.7%).
Esta percepción se ve respaldada por las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que reportó durante 2025 un total de 45 mil 647 robos a transeúntes en vía pública, de los cuales 34 mil 554 fueron cometidos con violencia. Además, se registraron 5 mil 568 asaltos en espacios abiertos al público.
El presidente del Consejo Empresarial Metropolitano de Xalapa, Bernardo Martínez, advirtió que este tipo de delitos impacta directamente en la economía de las víctimas, al tratarse de recursos obtenidos del trabajo diario.
“Que te roben una nómina, un peso o cualquier ingreso representa una afectación directa al presupuesto de una persona o una empresa; son situaciones muy lamentables”, expresó.
Además del daño económico, especialistas advierten que estos hechos representan un riesgo a la integridad física de las víctimas, ya que los delincuentes operan con el objetivo de apoderarse del efectivo, frecuentemente mediante el uso de la violencia.
Casos recientes en Xalapa y Boca del Río evidencian la magnitud del problema, donde en semanas recientes se registraron robos de hasta medio millón de pesos, ambos ocurridos en las inmediaciones de plazas comerciales.
En cuanto al modus operandi, expertos señalan que ha evolucionado. Arturo Blanco, presidente de Coparmex Xalapa, indicó que si bien no se puede generalizar, existe la posibilidad de filtraciones de información.
No obstante, el especialista en seguridad pública David Saucedo precisó que la complicidad interna en instituciones bancarias ha disminuido considerablemente, estimando una reducción de hasta el 90%.
Actualmente, explicó, la principal técnica consiste en la infiltración de delincuentes en sucursales bancarias, quienes se hacen pasar por clientes para identificar a posibles víctimas y alertar a sus cómplices en el exterior.
La ENSU también señala que el 48.3% de la población en México ha atestiguado robos o asaltos, lo que confirma la alta incidencia de este delito en la vida cotidiana.
Ante este panorama, persiste la interrogante sobre las medidas que deben adoptar los ciudadanos para protegerse, en un contexto donde la percepción de inseguridad continúa en aumento.
Con información de Mega Noticias.



