Luego de la controversia provocada por las declaraciones de su padre, Atanasio García Durán, quien cuestionó al gobierno de Rocío Nahle y afirmó que “fue un error confiar en alguien que no es de Veracruz”, el exgobernador Cuitláhuac García Jiménez fijó postura a través de sus redes sociales para marcar distancia y cerrar filas con la gobernadora.
En un mensaje público difundido este martes, el exmandatario aseguró que ha sido “extremadamente respetuoso” del actual gobierno estatal y sostuvo que no encontrarán en él posturas que demeriten a quien —dijo— fue electa democráticamente por millones de veracruzanos para encabezar el Ejecutivo.
Respecto a los dichos de su padre, el también exgobernador señaló que, aunque existe libertad de expresión, no necesariamente comparte esos puntos de vista, en coincidencia con lo expresado por el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil, quien previamente reprobó “contundentemente” las críticas contra la mandataria.
García Jiménez destacó además que tanto él como la gobernadora han compartido una misma lucha política dentro de Morena para transformar Veracruz, y sostuvo que su postura es fortalecer el movimiento, no alimentar divisiones internas.
“No podrán vernos divididos los de enfrente, al menos de mi parte no”, expresó en el mensaje, interpretado en círculos políticos como una respuesta directa a la tensión generada por las declaraciones de Atanasio García Durán.
El pronunciamiento ocurre horas después de que el padre del exmandatario advirtiera un supuesto déficit de visión en el actual gobierno y cuestionara que alguien no originario de Veracruz encabece la administración estatal, dichos que detonaron reacciones dentro del morenismo.



