El llamado “perro caramelo”, popular can mestizo de pelaje amarillo característico de calles y colonias del país, fue reconocido en abril de 2026 en el Estado de México como una de las razas representativas de México por la Procuraduría de Protección al Ambiente (Propaem), como parte de una estrategia para impulsar la adopción responsable y visibilizar el valor social de estos animales.
Aunque no se trata de una raza pura en términos tradicionales, el llamado “lomito caramelo” ha sido considerado un símbolo cultural por su arraigo en la vida cotidiana mexicana y su presencia constante en comunidades urbanas y rurales.
Autoridades explicaron que el reconocimiento no responde a criterios genéticos, sino a la importancia histórica y social de estos perros mestizos, que han acompañado a comunidades, participado en labores de apoyo e incluso en rescates.
La iniciativa también busca promover la adopción de perros mestizos, muchas veces relegados frente a razas comerciales, y generar conciencia sobre la situación de abandono en la que viven miles de estos animales.
De tamaño mediano, cuerpo resistente y pelaje en tonos dorados, el “perro caramelo” ha destacado por su capacidad de adaptación y se ha convertido también en un fenómeno cultural impulsado por memes y referencias en redes sociales.
Autoridades señalaron que este reconocimiento abre una nueva discusión sobre la valoración de los perros mestizos, vistos ahora no sólo como animales de compañía, sino como parte de una identidad popular ligada a la resiliencia y a la vida cotidiana del país.



