El Tata Mayor, Puxku Gerardo Cruz Espinoza, reconocido defensor de los derechos de los pueblos originarios y de sus tradiciones, principalmente de la zona del Totonacapan, falleció la tarde del jueves.
Diversas agrupaciones, instituciones y actores públicos como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la Secretaría de Turismo de Veracruz, la gobernadora Rocío Nahle y el Centro de las Artes Indígenas, lamentaron su pérdida y reconocieron su labor a lo largo de los años.
“Hermano Gerardo allá vamos todos; allá donde la igualdad sí es de verdad. Más allá del sol ahora tienes un hogar, y algún día nos encontraremos y el Kiwikgolo siempre será tu casa”, señaló el Consejo de Ancianos de la Sabiduría Ancestral del Totonacapan en sus redes sociales.
Entre sus grandes labores, Cruz Espinoza se había esforzado a lo largo de los años por la preservación y difusión de la lengua materna, así como promover el respeto de las tradiciones y cultura de su pueblo.
A través de su visión de Tlan Latamat –El Buen Vivir–, impulsó y legitimó la gobernanza indígena totonaca, fortaleciendo la organización comunitaria, la identidad cultural y la voz de nuestro pueblo.
“Reconocemos su invaluable legado en la preservación de la cultura, la lengua materna y las tradiciones del pueblo totonaca, que permanecerán como símbolo de identidad y orgullo para las futuras generaciones”, indicó la Secretaría de Turismo de Veracruz.
Puxku Gerardo Cruz ocupó el cargo de Tata Mayor durante 10 años tras el fallecimiento de Tata Juan Simbrón Méndez en 2016; era originario de la comunidad de Plan de Hidalgo, del municipio de Papantla, al norte de Veracruz.
“Vamos a trabajar organizados para ayudar a los totonacas”, dijo poco antes de recibir su nombramiento como representante de los pueblos indígenas de manera oficial hace una década.
Con información de Iván Sánchez, corresponsal de LA JORNADA.



