Punto de vista

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Punto de Vista

* Los malos modos de Claudia y Rocío

Filiberto Vargas Rodríguez

Prefacio.

Contrario a las maledicencias de muchos, Ricardo Ahued no sólo se encarga del mantenimiento de palacio de gobierno. Tiene entre sus tareas prioritarias atender la mesa diaria de seguridad y, por lo tanto, tiene bien claro el “termómetro” de la violencia en Veracruz. *** Él niega que exista una crisis en materia de inseguridad, aunque reconoce que esa no es la misma percepción que tienen las víctimas y sus familias. *** Y de verdad: Ricardo Ahued tiene más información que cualquier otro en Veracruz de la situación actual en materia de seguridad… pero le toca negar lo evidente. Qué grave sería que el secretario de Gobierno, el segundo en el escalafón de la administración estatal, admitiera que están perdiendo la batalla contra las bandas de la delincuencia organizada. *** Y es que Veracruz no es una entidad que se pueda resolver siguiendo el “librito” del combate a la delincuencia. Su complicada condición geográfica y su ubicación estratégica para la incidencia de delitos como el narcotráfico, el huachicol o la trata de personas, hacen a esta entidad especialmente complicada. *** Se entiende, pues, que Ricardo Ahued hable de que en Veracruz existe una estrategia “permanente” de combate a los grupos delictivos.Eso no aclara nada, pues esa es la función del área de seguridad pública. *** Lo que no se cree es lo que afirmó: que en esta entidad se ataca mejor que ninguno otro estado a la delincuencia “porque no tenemos, como dice la gobernadora, compromiso de estar tapando a ningún delincuente y a ningún grupo”. *** Esas mismas palabras las pronunciaron -de lo que guardo en mi memoria- Fidel Herrera, Javier Duarte, Miguel Ángel Yunes Linares y Cuitláhuac García. *** Estoy convencido de que, en todos esos casos, si no ellos mismos, al menos altos mandos de su gabinete tuvieron acuerdos, hicieron compromisos con grupos criminales. *** Una sugerencia al secretario de Gobierno: que en esos temas hable sólo por él, que no se atreva a meter las manos al fuego por ninguno de sus compañeros de gabinete, muchos menos por los que participan en las mesas de seguridad. No vaya a toparse con una situación similar a la que hoy se vive en Sinaloa.

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Seguramente muchos recordarán cómo durante su gestión como gobernador, Cuitláhuac García hacía cualquier cosa para tratar de mimetizarse con su jefe político y en ese entonces presidente, Andrés Manuel López Obrador.

No sólo copiaba la agenda informativa de sus conferencias de prensa, sino que intentaba adoptar un “estilo” similar al tabasqueño. Hablaba lento, hacía prolongadas pausas y -en el colmo del ridículo- hasta se comía las “s”, como si hubiera crecido allá en Macuspana.

En realidad, se trata de una práctica común de la vieja política mexicana, aunque llevada a la exageración. Con Luis Echeverría se puso de moda, entre la clase política, el uso de la guayabera; Carlos Salinas de Gortari y Ernest Zedillo impusieron el pantalón gabardina color beige y, la mayoría de las veces, una camisa de manga larga color azul claro.

Sus modos de hablar también fueron retomados por otros actores políticos.

Algo similar está sucediendo con Claudia Sheinbaum.

En este mismo espacio se ha mencionado con insistencia el recurrente “mal humor” de la gobernadora Rocío Nahle y las malas formas con las que suele tratar a sus colaboradores.

Apenas la semana pasada se plasmó en esta columna: “Se entiende -porque ella no es de Veracruz- que, así como de pronto se pierde en la complicada geografía de este estado, de pronto tampoco tenga antecedentes sobre los gobernadores que la antecedieron. Si leyera sobre varios de ellos, si conversara con viejos políticos veracruzanos entendería que gobernar es más que pegar de gritos y meterse en todo”.

Todo esto viene a cuento por lo que escribió este miércoles el periodista Carlos Loret de Mola, acerca del estado de ánimo de la presidente Claudia Sheinbaum:

“Miembros destacados del ala dura del partido (Morena) han manifestado, en reuniones de carácter privado, una creciente inconformidad con la forma de gobernar de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, contrastándola negativamente con la gestión de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador”, escribe el periodista.

Menciona que figuras como Andrés López Beltrán, Clara Brugada y Jesús Ramírez han externado críticas severas hacia la mandataria. “Los reportes señalan que este sector añora la conducción del expresidente López Obrador, de quien aseguran ‘siempre estaba sereno, calmado, con las cosas bajo control’, destacando que su sello característico era el buen trato hacia sus colaboradores”.

Y al referirse al comportamiento de la actual presidente, esas mismas voces mencionan que “se ha normalizado un estilo de mando basado en el maltrato, gritos, groserías, reacciones viscerales y descalificaciones en público”.

La columna de Carlos Loret apunta que “los testimonios señalan que los encuentros de trabajo con la mandataria se han vuelto impredecibles, al grado de que el éxito de una reunión depende enteramente del humor en el que se encuentre la presidenta”.

Y afirma que al menos tres altos funcionarios ya la han confrontado directamente para frenar los supuestos reclamos: el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, el general Ricardo Trevilla; el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada.

De Rocío Nahle ya se conocía, por referencias, su “carácter complicado”, del que hizo gala durante su gestión como secretaria de Energía, pero Claudia Sheinbaum no había mostrado antes esa faceta que -dicen los que la conocen- tiene que ver con la cada vez más complicada tarea que le tocó cumplir.

Ojalá, por el bien de Veracruz y de México, ambas se serenen.

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Epílogo.

Es curioso: el subsecretario de Ganadería y Pesca delgobierno de Veracruz, Carlos Manuel Jiménez Díaz, quien es responsable -entre otras cosas- de promover la sanidad animal en el estado, es el que les advierte a los veracruzanos que cuiden a sus familiares y a sus mascotas, porque “por ahí anda el gusano barrenador”. *** El funcionario admite que esta plaga ya rebasó al ámbito ganadero y ahora es un riesgo real para personas y animales domésticos que sufran alguna herida, pues las moscas pueden infectarlos. *** “A través de otras dependencias como la Secretaría de Salud, la Secretaría de Medio Ambiente y la de Desarrollo Social estamos implementando campañas para que la gente en casa revise a sus animales, porque ya no nada más es un tema ganadero”, reconoció el servidor público. *** Cuentan que en realidad el subsecretario ya no está muy preocupado por el avance del gusano barrenador de ganado en territorio veracruzano. Hoy su prioridad es conseguir que Morena lo postule para un cargo de elección popular el próximo año, allá por Misantla. ¿Será? *** Y a propósito del combate a las plagas, el ingeniero Ricardo Hernández Campos advierte sobre la presencia -y su inminente propagación- de la bacteria que produce el “cancro de los cítricos”, pues en caso de salirse de control tendrá un fuerte impacto económico en la entidad.*** Ricardo Hernández advirtió sobre el riesgo que corren miles de familias que dependen directamente de la producción, empaque, comercialización e industrialización de la naranja, el limón, la mandarina y la toronja. *** Explicó que las autoridades fitosanitarias iniciaron un protocolo de vigilancia para evitar que se establezca el “cancro de los cítricos”, una plaga muy contagiosa queafecta hojas, ramas y frutos de los árboles cítricos y provocalesiones circulares y elevadas, defoliación severa, caída prematura de la fruta, debilitamiento de las plantas y una considerable disminución en la calidad comercial y el rendimiento de las cosechas. *** Es urgente que se tomen medidas contundentes contra esta plaga, antes de que nos estemos lamentando, como ha sucedido con casos similares.

filivargas@gmail.com