Investiga EU a Pablo Lemus
Gustavo González Godina
Es grave, muy grave. El columnista de El Financiero, Raymundo Riva Palacio, normalmente bien informado -lo que lo convierte en uno de los tres o cuatro más prestigiados del país-, publicó el martes pasado (19 de mayo) en su columna Estrictamente Personal, titulada “Seguirá la Escalada”, que el gobernador de Jalisco Pablo Lemus está siendo investigado por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, y que podría ser uno de los siguientes solicitados en extradición.
Si es cierto o no, ya se verá en los próximos días, pues el columnista asegura que el Departamento de Justicia solicitará en breve la aprehensión, con fines de extradición, de otro gobernador de nuestro país, y de un secretario miembro del gabinete o dirigente de Morena.
Agrega que existe la posibilidad de que para equilibrar un poco la chinga que se está llevando Morena, esta vez el solicitado sea un gobernador de la oposición, y menciona concretamente a tres. Dice textualmente Riva Palacio:
“El abanico de potenciales funcionarios que pudieran ser acusados de vínculos con el crimen organizado es amplio. Sin embargo, fuentes mexicanas y estadounidenses dejaron abierta la posibilidad de que, para nivelar los costos que está pagando Morena, se procediera contra un gobernador de oposición.
Las agencias estadounidenses tienen tres investigaciones abiertas contra los gobernadores Esteban Villegas, de Durango; Pablo Lemus, de Jalisco, y Ricardo Gallardo, de San Luis Potosí. De Morena, una investigación que se encuentra prácticamente integrada al expediente de Rocha Moya, es la de Américo Villarreal, de Tamaulipas”.
Por eso en los próximos días se sabrá, si Estados Unidos solicita la aprehensión con fines de extradición de alguno de esos nombres, aunque no fuera el de Pablo Lemus se daría por válida la versión de las fuentes del columnista y la preocupación, si no es que el pánico, cundiría en el Palacio de Gobierno de la calle Ramón Corona en Guadalajara.
Es posible que falle –aunque hasta un reloj descompuesto acierta la hora dos veces al día- Raymundo Riva Palacio, porque en la misma columna que nos ocupa, hay al final una nota como derecho de réplica, enviada supuestamente por el gobernador de San Luis Potosí al director de El Financiero, en el que desmiente al columnista y amaga incluso con acciones legales (con demandarlo) por difundir un rumor falso que lo perjudica. Ya veremos…
En cuanto al secretario de Estado, miembro del gabinete o dirigente del partido, cuyo nombre podría venir en el siguiente paquete de solicitudes de aprehensión para extradición, Riva Palacio menciona lo siguiente:
“Sobre un líder del partido o un miembro del gabinete, no hay pistas claras, aunque recientemente se informó al gobierno mexicano, como se registró en este espacio, que tenían investigaciones contra Luisa María Alcalde, la actual consejera jurídica de la Presidencia, y Mario Delgado. Éste es actualmente secretario de Educación, pero no es el único miembro del gabinete actual sobre el cual tienen expedientes”.
Para los jaliscienses es grave esta mención de su gobernador, por parte de un columnista que con frecuencia está bien informado. Si esto se hubiera dicho públicamente del anterior Enrique Alfaro, a menos personas extrañaría, pero de Pablo Lemus es la primera noticia que trasciende acerca de sus presuntos nexos con el crimen organizado.
Para el resto de los mexicanos, por el contario, lo que está ocurriendo entre México y Estados Unidos es alentador, brilla cada vez más la luz al final del túnel. Recordemos que ya renunció el subsecretario de la Defensa Enrique Covarrubias, supuestamente por su edad, aunque su salida se dio en el marco de una confrontación entre la Secretaría de la Defensa Nacional y la de Seguridad Pública a cargo de Omar García Harfuch; renunció también el comandante de la Guardia Nacional Luis Rodríguez Bucio, a quien la Presidenta mandó de cónsul a Dallas, Texas. Se dio también la salida de Adán Augusto López de la coordinación de la mayoría morenista en la Cámara de Senadores, aunque sigue impune y con fuero porque no renunció al Senado, pero fueron los primeros tres funcionarios de alto rango que dejaron sus cargos en el llamado narco-gobierno de Morena.
Y cuatro más recientemente, acusados éstos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos (junto con otros seis) de trabajar para el Cártel de Sinaloa: el gobernador Rubén Rocha Moya, su secretario de Seguridad Pública, general en retiro Gerardo Mérida Sánchez; su secretario de Administración y Finanzas Enrique Díaz Vega y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil. Los dos segundos ya están en manos de la justicia norteamericana, pues se entregaron antes de que los mataran en México, y se llevaron con ellos todas las pruebas que incriminan a gente de más arriba, de mero arriba, hasta La Chingada de arriba.
De los otros seis uno es el senador Enrique Inzunza, de Morena por supuesto, de quien no se sabe nada, ni si vive o si muere (un mensaje en X desde Badiraguato no es prueba de que siga vivo), no ha asistido a las últimas sesiones de la Comisión Permanente y, de todos, es pieza clave para la investigación, porque fue el operador de la elección para gobernador en 2021 cuando ganó sí o sí Rocha Moya con el dinero y el terror de los Chapitos. Elección en la que por cierto fue delegado de Morena en Sinaloa Nacho Mier, el actual presidente de la Junta de Coordinación Política en el Senado, que por lo mismo debe saber bastante de cómo se ganó esa elección para Morena y debe, supongo, estar preocupado también, si cae Enrique Inzunza cae también el líder de los senadores de Morena, el actual; el anterior -jefe de La Barredora- ya ni se diga.
Todo esto hace que los mexicanos vean más luz al final del túnel y eso se refleja en las Redes Sociales, en las que Morena ha perdido la batalla. Claudia Sheinbaum tiene dos alternativas: o se salvan Ella y su gobierno, o salva a AMLO y a su partido; puede negociar con Donald Trump que le permita terminar su sexenio a cambio de entregar a AMLO, o puede seguir defendiendo al narco y entonces sí ya valimos madre todos ustedes. Parece preferir esto último, acaba de decir que en México no será detenido Rocha Moya aunque ya sea buscado por la Interpol. Ni modo, si eso es lo que quiere… porque la presión del norte seguirá. ¡Ánimo!



