Los problemas en el sector campesino e indígena persisten en el país con la privatización de tierras, la falta de tecnificación del campo, la pobreza y desnutrición, el desplazamiento forzado, entre otras cuestiones. Por ello, más de una veintena de organizaciones del ramo de distintas regiones del país conformaron la Coordinación Nacional de Unidad Patriótica para exigir el respeto a los derechos humanos de las comunidades y lograr, a largo plazo, una reforma agraria.
Durante el Encuentro Nacional Indígena y Campesino que se llevó a cabo el fin de semana, realizaron un diagnóstico sobre los principales obstáculos que enfrentan en garantías individuales, soberanía alimentaria, cultura y preservación de lenguas originarias, así como poder popular.
Dentro de su plan de acción buscarán formar alianzas con otros sectores para llegar a más comunidades, además de “recuperar el dinamismo y fortaleza de los pueblos”. Esperan que para finales de este año convoquen a otro encuentro nacional para informar de los avances en cada estado y los logros alcanzados en las comunidades.
Ernesto López, del Consejo de Defensa de los Derechos del Pueblo (Codep) de Oaxaca, señaló que los objetivos principales son la atención al campo y la exigencia para que el Estado mexicano garantice los derechos de las comunidades a vivir una vida digna.
“En estos 30 años del neoliberalismo se privatizó la tierra, se despojó a los territorios, a los pueblos originarios y campesinos. Con los megaproyectos de muerte hay saqueo del agua, de nuestros bosques, de los minerales. Tenemos desplazamiento forzado, asesinatos, persecución y delincuencia”, aseguró.
Saúl Alejandro López, de la Codep, detalló algunas de las problemáticas identificadas, como la consecuencia del cambio climático en las plantaciones y cultivos. Por ello, se propuso el uso de la agroecología, es decir, regresar a lo que ancestralmente se utilizaba para preservar el medio ambiente y dejar de usar semillas híbridas.
Otro de los problemas es que no se valora lo que los campesinos producen. Además, los intermediarios son los que obtienen más ganancias, advirtió. Debido a ello, la propuesta fue buscar canales de comercialización y crear cooperativas.
Asimismo, intentarán diversificar las fuentes de financiamiento, ya que “es complicado” que la banca de desarrollo otorgue créditos. Por tal motivo, “tenemos que empezar a crear modelos cooperativistas para que podamos expandirlo a las demás regiones”.
Otra cuestión es la pérdida de cultura, sobre todo de lenguas originarias. Como organizaciones y comunidades indígenas generarán modelos que permitan preservar las tradiciones, identidad y vestimenta autóctonas de cada estado, mencionó.
Con información del diario LA JORNADA.



