El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la cancelación de nuevos ataques contra Irán luego de informar avances en las negociaciones de paz que mantienen ambas naciones, en un contexto marcado por recientes enfrentamientos militares y tensiones en torno al programa nuclear iraní.
A través de una publicación en redes sociales, el mandatario estadounidense aseguró que se registró progreso en las conversaciones y señaló que los puntos centrales de las negociaciones fueron aprobados por los más altos niveles de liderazgo de Irán, así como por Estados Unidos, Israel y otros aliados regionales.
Hasta el momento, autoridades iraníes no han emitido una postura oficial sobre las declaraciones realizadas por Trump.
Entre los principales temas que continúan en discusión se encuentran el programa nuclear iraní, cuya naturaleza genera preocupación en Washington y Tel Aviv por un posible desarrollo de armamento atómico, así como la situación en el Estrecho de Ormuz, considerado uno de los corredores estratégicos más importantes para el comercio mundial de petróleo y gas natural.
El anuncio se produjo después de dos días de intercambios militares entre fuerzas estadounidenses e iraníes. Las operaciones de Washington comenzaron tras responsabilizar a Irán del derribo de un helicóptero militar cerca del estrecho de Ormuz, incidente en el que los dos pilotos lograron salir ilesos.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní sostuvo que las acciones estadounidenses afectaron el sentido del alto al fuego, aunque no confirmó una eventual suspensión de las negociaciones. Asimismo, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, advirtió sobre posibles consecuencias para los mercados energéticos internacionales.
De manera paralela, el Comando Central de Estados Unidos confirmó una operación contra el petrolero M/T Jalveer, señalado por transportar crudo iraní e intentar evadir el bloqueo naval impuesto por Washington. Según los reportes, esta sería la novena embarcación inutilizada durante las operaciones estadounidenses en la región.
La situación en el estrecho de Ormuz continúa generando preocupación por su impacto en los mercados internacionales, particularmente en los precios de los combustibles y alimentos, mientras la población iraní enfrenta un escenario económico complejo marcado por inflación y pérdida de empleos.
Con información de The Associated Press.



