El endurecimiento de las políticas migratorias del gobierno de Donald Trump ha comenzado a reflejarse en los resultados financieros de las compañías mexicanas con fuerte presencia en Estados Unidos, entre ellas la cadena de tiendas de autoservicio de los empresarios xalapeños Antonio y Alfredo Chedraui Obeso.
La caída en el consumo de la comunidad hispana, sumada a las presiones inflacionarias y al deterioro de la confianza del consumidor, afectó las ventas de compañías como Chedraui, Gruma y Bimbo durante el primer trimestre de 2026.
Chedraui destaca entre las más expuestas, pues aproximadamente la mitad de sus ingresos proviene del mercado estadounidense y buena parte de su estrategia está enfocada en consumidores hispanos, según explicó al diario MILENIO Ariel Méndez, analista bursátil de Ve por Más (Bx+).
Entre enero y marzo de este año, las ventas consolidadas de la cadena Chedraui sumaron 69 mil 796 millones de pesos, una caída anual de 6.2 por ciento. La empresa de los hermanos oriundos de Xalapa, Veracruz, atribuyó el resultado a la debilidad observada en los formatos El Super y Fiesta, así como a menores transacciones en Smart & Final, especialmente en el sur del estado de California.
Antonio Chedraui, director general de la compañía, señaló que esa región registró una aplicación más estricta de la política migratoria de la administración del presidente Donald Trump, lo que impactó el gasto de los hogares.
El diario MILENIO apunta que, por otra parte, la firma de alimentos Gruma también enfrenta un entorno complicado. Refiere que aunque sus ventas consolidadas crecieron 5 por ciento gracias a otras regiones, en Estados Unidos disminuyeron 3 por ciento, hasta 851.1 millones de dólares, mientras que el volumen cayó 2 por ciento.
A su vez, Grupo Bimbo reportó ventas en Estados Unidos por 40 mil 533 millones de pesos, una baja de 13 por ciento frente al mismo periodo del año anterior.
El analista bursátil de Ve por Más (Bx+) explicó a MILENIO que las medidas migratorias llevaron a muchas familias hispanas a moderar su gasto desde el inicio del segundo mandato de Trump. A ello se suman factores geopolíticos e inflacionarios que incrementó la cautela entre los consumidores.
“Prefieren guardar su dinero ante la incertidumbre, además del impacto de precios más altos, como los de la gasolina, que reducen los recursos disponibles para otros consumos”, indicó.



