Los reflectores están en las canchas de futbol, pero el juego no está sólo ahí. Más de 60 mil millones de dólares se están moviendo en apuestas deportivas sobre los resultados de la Copa Mundial 2026, y esto tan sólo en los mercados regulados, ya sea con establecimiento o en línea.
Tan sólo la tarde de ayer, el partido que enfronta hoy a México e Inglaterra tenía un volumen de operación por 3 millones 700 mil dólares en Polymarket, y en Kalshi, otro de los principales mercados de predicciones, el volumen de las transacciones superaba 26 millones dólares, con 51 por ciento a favor de Inglaterra.
Antes del silbatazo inicial, la Copa Mundial 2026 ya se inscribía como el mayor evento de apuestas desde que se tiene registro, en buena medida impulsado por las plataformas en línea que permiten participar desde cualquier punto del planeta por ser un mercado global.
En México, 136 dominios de Internet tenían permiso para operar casinos en línea, de acuerdo con los informes de la Secretaría de Gobernación. No todos están vigentes, algunos se encuentran sujetos a investigaciones por presunto lavado de dinero.
H2 Gambling Capital –una de las principales consultoras en el sector– estimó que el monto de apuestas relacionadas con el Mundial alcanzaría 2 mil 500 millones dólares sólo en México, esta cifra no hace distingo entre los mercados de apuestas con establecimiento físico y en Internet. A fin de dimensionar dicha cifra, el gobierno federal informó en diciembre que el torneo estaría retribuyendo con 3 mil millones de dólares a la economía del país.
Con la participación de 48 equipos que se enfrentarían en 104 partidos, 40 más que en el formato anterior, la Copa Mundial de la FIFA 2026 –que se juega en México, Canadá y Estados Unidos desde el 11 de junio y hasta el 19 de julio– es el mayor evento de este tipo desde que se tenga registro, y su “metaludificación” no sólo consiste en que a mayor número de justas, mayores oportunidades para apostar, sino también en el acceso a esta actividad que representan los casinos en línea.
Una de las plataformas de apuestas que se promociona en México apunta que sus mercados relacionados con la Copa de la FIFA van “desde los clásicos resultados y totales”; es decir, qué equipo gana cada partido, “hasta apuestas de futbol más específicas como quienes serán los goleadores, tiros de esquina, apuestas por mitades e incluso líneas asiáticas”.
Esta ludificación de tantos aspectos en un solo evento ya ha dado muestras de afectar los juegos, de acuerdo con una investigación sobre la A-League de Australia. De acuerdo con las autoridades de ese país, en 2023, tres jugadores, incluido un mexicano, fueron señalados de corromper el juego mediante sanciones de tarjeta amarilla provocadas para beneficiar su alianza con redes de apuestas en Sudamérica. Los sujetos se declararon culpables.
Otra parte del problema se encuentra en el área de la salud mental. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1.2 por ciento de la población adulta en el mundo sufre un trastorno del juego; además, destaca que “la comercialización y la digitalización propician la rápida normalización de estos juegos”, mientras “el patrocinio y la mercadotecnia son también factores claves en el rápido crecimiento del sector a escala mundial”.
El otro punto, que no sólo la OMS sostiene, sino que organizaciones dedicadas al sector financiero y los flujos ilícitos subrayan: los juegos de azar y las apuestas pueden ser una actividad puente para lavar dinero.
UN BILLÓN DE DÓLARES EN 2030
El Mundial es apenas un evento de los varios que se manejan en los mercados de apuestas deportivas y es pequeño si se ve a la luz de un sector que sólo en sus áreas reguladas están por mover un billón de dólares para 2030, según H2 Gambling Capital. No obstante, es una muestra de la expansión de estos mercados.
La consultora apunta que los 60 mil millones de dólares que, según sus estimados, se estarían moviendo alrededor del evento en plataformas reguladas, superan en 71 por ciento nominal al torneo de 2022 y en 185 por ciento al Mundial de 2018, a escala global.
De acuerdo con las mismas plataformas, entre los países anfitriones del Mundial, se espera que en México ocurra el mayor número de apuestas, pero por un monto menor a 2 mil 900 millones de dólares, que vendrían de Estados Unidos, y Canadá se encontraría al último, donde las casas legales de apuestas, sin sitios de Internet, moverían 300 millones de dólares.
Ayer por la tarde, en Polymarket y en Kalshi, que no se presentan como plataformas de apuestas, sino como “mercados de predicción”, la justa entre México e Inglaterra movía millones de dólares y a una gran velocidad. En el primero, 24 horas antes del silbatazo inicial, el partido ya tenía apostados 3 millones 700 mil dólares, mientras en Kalshi eran 26 millones de dólares. En ambas seguía subiendo.
En un sector ya cargado como actividad vulnerable y que tiene distintos tipos de regulación en el mundo –incluso en decenas de países están prohibidos los juegos y apuestas– la complejidad está creciendo con esos mercados de “predicción”, cuya regulación ahora es un debate en Estados Unidos y de momento está en la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos de Estados Unidos. Sin embargo, no reciben sólo dinero desde territorio estadunidense, sino que operan a nivel global.
SIN REGULACIÓN 5.9 BILLONES
Gaming Compliance asegura que de todo lo que se mueve en los juegos y apuestas en línea, sólo 22 por ciento de los ingresos brutos globales pasa por las empresas con licencia para operar, frente a 78 por ciento que lo hace en la industria no regulada, en la cual hay desde apuestas deportivas, concursos de TikTok, casinos, criptojuegos hasta los mercados de predicción.
De acuerdo con lo presentado por la consultora, las apuestas en juegos de azar en línea no regulados movieron 5.9 billones de dólares el año pasado en el orbe, lo que las coloca como la tercera economía, sólo por debajo de Estados Unidos y China.
Con información del diario LA JORNADA



