- Calificó de un intento por “dirigir las acciones del personal del gobierno de Estados Unidos que opera en territorio soberano”.
Luego de que el Departamento de Estado hizo público que devolvió al embajador de México, Roberto Lazzeri, la carta de “cese y desistimiento” que el gobierno mexicano envió a inicios de semana a la empresa privada que opera el centro de detención de Adelanto, California –donde han muerto cuatro mexicanos–, la embajada de México en Estados Unidos reaccionó de inmediato: afirmó que tomaba nota del gesto, pero insistió en que la misiva se emitió en ejercicio de su función de protección consular y con pleno respeto a las leyes y autoridades de Estados Unidos.
Como informó el diario LA JORNADA esta semana, el centro de Adelanto es operado por GEO Group, una de las principales empresas privadas de detención migratoria en Estados Unidos.
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado informó ayer en la red social X que su responsable, Michael Kozak, se reunió con Lazzeri y devolvió la carta de México, a la que calificó de un intento por “dirigir las acciones del personal del gobierno de Estados Unidos que opera en territorio soberano” de ese país.
Kozak recomendó a México “compartir sus preocupaciones a través de canales diplomáticos, como es habitual”.
Poco después, la embajada mexicana señaló también en la red X que Lazzeri estuvo en el Departamento de Estado como parte de “los acercamientos diplomáticos que el gobierno de México ha impulsado esta semana con autoridades estadunidenses”, con motivo del fallecimiento de mexicanos bajo custodia migratoria en Adelanto.
Hasta el momento, 18 connacionales han muerto bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) o en operaciones migratorias en lo que va del segundo gobierno del presidente Donald Trump.
En el encuentro con Kozak, el embajador precisó que la carta “se trata de una comunicación dirigida a la empresa privada que opera dicho centro, en la que se le exhorta a apegarse a los protocolos aplicables y a respetar plenamente los derechos humanos de las personas bajo su resguardo”.
La embajada subrayó que la misiva “se emitió en ejercicio de la función de protección consular reconocida por la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares, de la que ambos países son parte, y con pleno respeto a las leyes, autoridades e instituciones de Estados Unidos”.
Sobre la devolución, la embajada señaló que México “toma nota” de la misma y constató que “las preocupaciones que las motivaron han quedado formalmente planteadas por la vía diplomática, tanto en la reunión de hoy como en los encuentros sostenidos durante la semana con el Departamento de Seguridad Nacional y el ICE”.
La carta forma parte de una serie de acciones emprendidas el lunes por la Secretaría de Relaciones Exteriores en respuesta a la muerte de connacionales.
La dependencia mexicana ha señalado que el escrito enviado a GEO Group demanda que ésta “cese de inmediato las acciones u omisiones que derivaron en estas muertes, tales como impedir el acceso a atención médica pronta y expedita, así como la aplicación de políticas incompatibles con los estándares médicos y penitenciarios”, y “constituye el primer paso formal para la eventual presentación de acciones civiles”.
Con información del diario LA JORNADA



