Desata polémica la consulta del gobierno federal sobre nuevos lineamientos para medios

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  • Sheinbaum afirma que no hay censura, y la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión la avala, pero advierte que “hay temas que preocupan”.

El gobierno federal puso a consulta los lineamientos emitidos por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), con los que se busca garantizar la protección de los derechos de las audiencias, establecidos en la nueva ley en la materia aprobada el año pasado y en la que se definen las responsabilidades de los concesionarios de radio y televisión, su obligación de designar un “defensor de las audiencias” encargado de procesar las posibles quejas, así como definir un código de ética para el medio de comunicación.

De no atenderse esas quejas en el plazo establecido de máximo 20 días, podrían hacerse acreedoras a multas y sanciones que serían determinadas por la CRT como órgano desconcentrado. “Desde mi perspectiva, no se trata de multar, no es estar multando el objetivo. Es en realidad un proceso de autorregulación del medio, porque el medio nombra a su propio regulador o defensor de audiencias”, subrayó la presidenta Claudia Sheinbaum.

Expuso que el objetivo es “que no haya mentiras (en el medio de comunicación) y que el agraviado o cualquier mexicano diga: ‘es importante que se den los distintos puntos de vista’ en cualesquiera de las estaciones de radio o televisión”.

Las bases de estos lineamientos fueron presentadas ayer, durante la conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional. Se establece que los concesionarios también deben emitir su propio código de ética y son responsables de no difundir información falsa o descontextualizada; distinguir entre noticias y opiniones; diferenciar entre publicidad y contenido, y ofrecer medidas de accesibilidad para audiencias con debilidad auditiva.

“La prensa escrita no está incorporada en este proceso. Tendría, en todo caso, que revisarse si es necesario o no; las plataformas tampoco están en esta regulación y son temas que están también a discusión de la sociedad”, señaló ayer la Presidenta Claudia Sheinbaum en su conferencia mañanera.

Las medidas exigen a los medios no difundir información falsa, descontextualizada o histórica como si fuera actual, y aclarar cuando un contenido sea una noticia, opinión o publicidad.

Además, obliga a los medios a contar con un “código de ética” y designar “defensoras de las audiencias” o serán castigados y multados por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), integrada con funcionarios afines a la 4T.

Los “lineamientos” para controlar a los medios fueron sometidos a una “consulta pública” desde ahora y hasta el próximo 21 de agosto.

“Se abre la consulta pública para que se pueda participar y se pueda llegar a los lineamientos de manera definitiva, que tienen que ver con el derecho a la información”, señaló Sheinbaum.

Tras el anuncio, medios, opositores y expertos advirtieron que es un retroceso y en realidad se busca imponer una censura.

“Están siguiendo el manual del autoritarismo, de las dictaduras, en donde empiezan por supuestas causas buenas a debilitar cualquier tipo de contrapeso, a tener mucho control, demasiado poder, sin equilibrio, y entonces es cuando se vienen todos los excesos”, dijo el senador Marko Cortés, del PAN.

Por su parte, la CIRT señaló en un comunicado que “hay temas que preocupan y que, para evitar riesgos de una regresión democrática y a la libertad de expresión, habría que corregir o definir con pulcritud”.

Agregó que las multas que se buscan imponer, son sanciones al margen de la ley.

A su vez, Leopoldo Maldonado, director de Artículo 19, señaló que “los derechos de las audiencias no son para castigar ni perseguir. El Estado no puede erigirse en un parámetro de veracidad, ni defensa moral”.

Agregó que la regulación a las redes sociales es muy compleja y no se puede tratar con ligereza.

“No se puede legislar sobre las rodillas, son temas muy complejos, y México es parte de un rompecabezas internacional, y la regulación requiere de esfuerzos internacionales”, puntualizó Maldonado en entrevista con Radio Fórmula.

“NO HAY CENSURA”: SHEINBAUM

Sobre este proceso, la mandataria apuntó que “ya empezaron hoy a decir que ‘es censura’. No tiene nada que ver con la censura, es el derecho de las audiencias. El medio puede publicar dentro de su código de ética definido por ellos mismos. Por eso decimos que es un proceso de autorregulación. Ya la multa es la última instancia si la comisión considera que no se cumplió con lo que piden las audiencias”.

La jefa del Ejecutivo federal aclaró que los medios impresos y portales no están contemplados en este esquema. “Tendría, en todo caso, que revisarse si es necesario o no (incluirlos), o las plataformas, que también no están en esta regulación, y que son temas que están también a discusión de la sociedad”, agregó.

La consulta inició este 27 de julio y concluye el 21 de agosto, para la cual se puede participar en el sitio web de la CRT.

SEGÚN LA CIRT, NO ES CENSURA, PERO “HAY TEMAS QUE PREOCUPAN”

Aunque la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión (CIRT) reconoció que la propuesta de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) sobre Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias no es de censura, advirtió que “hay temas que preocupan”.

Después de que fue presentado ayer el planteamiento de la presidenta Claudia Sheinbaum, el organismo que concentra a las empresas que mantienen un título de concesión para operar y explotar comercialmente estaciones de radio y televisión señaló que entiende y apoya el mandato regulatorio para avanzar en el tema de la protección de las audiencias, por lo que ha emitido opiniones constructivas al órgano regulador.

En un comunicado, la CIRT indicó que buscará un consenso con sus más de mil 200 estaciones afiliadas para presentar una posición unificada en la consulta pública que durará 20 días. No obstante, expresó su preocupación sobre los lineamientos presentados en días recientes por la CRT (https://shorturl.at/C5ZWa).

Anotó que “los lineamientos son aún ambiguos y dan lugar a discrecionalidad por parte del gobierno”. Explicó que “el proyecto permite al gobierno definir qué es información falsa o descontextualizada. Desvirtuando los mecanismos de autorregulación y anulando al defensor de las audiencias, quien queda subordinado a la autoridad”.

Destacó que las sanciones propuestas, que pueden alcanzar uno por ciento de los ingresos anuales de cada concesionario o programador, “son en exceso elevadas”, ya que la ley actual sólo impone multas por no designar defensor de audiencias o no emitir códigos de ética.

La CIRT indicó que la creación de un “recurso de inconformidad” que permita al gobierno revisar las decisiones de los defensores de las audiencias se percibe como una amenaza a la libertad de expresión, al posibilitar al gobierno decidir qué contenidos, incluidos los informativos, se pueden transmitir.

Pese a ello, la CIRT considera acertado el proceso de consulta pública abierto por la CRT para corregir errores y excesos que puedan poner en riesgo la libertad de expresión y la decisión de las audiencias de consumir la programación que deseen.

Con información de los diarios REFORMA y LA JORNADA