Turquía, Pakistán y Arabia Saudita sellaron un acuerdo de defensa mutua que establece que una agresión armada contra cualquiera de los tres países será considerada un ataque contra los otros dos.
El pacto fue concretado en Arabia Saudita durante una reunión entre el príncipe heredero Mohammed bin Salman, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan y el primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif.
El Ministerio de Exteriores de Pakistán explicó que el objetivo es reforzar la “disuasión colectiva frente a cualquier acto de agresión”.
La alianza reúne importantes capacidades militares: Pakistán cuenta con armas nucleares, Turquía posee uno de los ejércitos más grandes de la OTAN y una industria militar en crecimiento, mientras Arabia Saudita es una de las principales potencias petroleras del mundo.
El acuerdo llega en un momento especialmente complicado para Medio Oriente. Arabia Saudita busca ampliar sus alianzas de seguridad luego de que infraestructura crítica e instalaciones petroleras del reino fueran atacadas durante la guerra en Irán.
La firma también coincidió con una nueva escalada en Yemen. Los rebeldes hutíes lanzaron ataques contra la provincia de Marib, mientras un día antes se registró un ataque en la región saudita de Najran.
El portavoz de la coalición encabezada por Arabia Saudita, mayor general Turki al-Malki, informó que 11 civiles resultaron heridos en Najran, entre ellos una mujer y un niño.
Los hutíes no se atribuyeron directamente los ataques, pero su portavoz, Nasruddin Amer, advirtió que continuarán atacando a las fuerzas respaldadas por Riad.
El pacto entre Ankara, Islamabad y Riad coloca a los tres gobiernos en una nueva posición de cooperación militar, mientras aumentan las tensiones y los enfrentamientos en distintos puntos de Medio Oriente.
Con información de AP.



