Xalapa, Ver.— La diputada local Elena Córdova Molina presentó un Punto de Acuerdo ante el Congreso del Estado para atender la contingencia en el Ingenio San Pedro, ubicado en el municipio de Lerdo de Tejada, e impulsar acciones de fondo contra los problemas estructurales que atraviesa la agroindustria cañera en Veracruz.
El pronunciamiento surge tras el anuncio oficial emitido el pasado miércoles por el Ingenio San Pedro, en el que comunicó el cese de sus operaciones debido a severos problemas de operatividad y elevados costos.
Esta medida impacta directamente a más de 5 mil productores cañeros que abastecían a la factoría y a cerca de mil trabajadores obreros y administrativos, aunque la empresa se comprometió a liquidar a su personal conforme a la ley y a saldar sus pasivos pendientes.
Desde la tribuna, la legisladora subrayó la relevancia del sector al recordar que la entidad es la principal productora de caña de azúcar en el país, al concentrar cerca de 298 mil hectáreas cultivadas, una producción superior a los 20 millones de toneladas y un padrón de aproximadamente 70 mil productores distribuidos en 99 municipios.
Sin embargo, advirtió que lo ocurrido en Lerdo de Tejada representa solo una señal de alarma de una crisis de mayor alcance, propiciada por el encarecimiento de los insumos, las barreras para la comercialización, el escaso financiamiento, la falta de tecnificación y la baja rentabilidad que desde hace tiempo aquejan a las familias del campo.
Ante este panorama, Córdova Molina planteó una estrategia articulada en tres ejes prioritarios: resolver la urgencia inmediata en el Ingenio San Pedro para proteger a productores y trabajadores, elaborar un diagnóstico integral que identifique a tiempo otros centros azucareros en riesgo, y atacar las causas de raíz mediante el fortalecimiento del crédito, la productividad y la modernización tecnológica del sector.
Además, propuso la creación de una mesa de trabajo intersectorial que reúna a autoridades, productores, trabajadores e industriales con el fin de darle un seguimiento permanente a la agroindustria, enfatizando que el Estado no puede esperar a que ocurra una nueva contingencia para actuar.
Finalmente, la congresista sostuvo que el verdadero reconocimiento para el sector cañero consiste en garantizar las condiciones para que su labor vuelva a ser rentable, concluyendo que si Veracruz es tierra de caña, se debe trabajar para que también sea una tierra donde se viva con dignidad.



