La ministra Lenia Batres Guadarrama protagonizó la mayor confrontación ocurrida hasta ahora en el renovado pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Durante la sesión pública de ayer, la togada acusó a sus pares de mostrar una “animadversión insana” en su contra y de rechazar uno de sus proyectos sin presentar “argumentos jurídicos”. Atribuyó la decisión a presiones e influencias externas. Los señalamientos desataron una inmediata respuesta de los ministros, quienes cerraron filas para desestimar las acusaciones.
Batres atribuyó la “animadversión insana” a que votó en contra del proyecto de presupuesto de la Corte para 2027, aprobado días antes en sesión privada.
Posteriormente, en redes sociales, dio a conocer que el pleno solicitará al Congreso aumentar 17.2 por ciento los recursos de ese tribunal respecto de este año y que, pese al cambio de ministros, se mantendrán privilegios prohibidos por ley, como el seguro de gastos médicos mayores para más de 300 trabajadores.
La confrontación ocurrió en medio de la incertidumbre sobre si Batres podrá presidir la Corte en 2027, debido a una contradicción constitucional que el pleno deberá resolver si antes no se reforma la Carta Magna.
LA CONFRONTACIÓN
La confrontación comenzó cuando Lenia Batres, tras escuchar a sus compañeros, rechazó incorporar sus sugerencias para ajustar su proyecto, aunque la mayoría coincidía con el fondo. Se discutía la contradicción de criterios 91/2026 entre dos tribunales colegiados sobre la forma de notificar a las autoridades las sentencias de amparo emitidas el mismo día de la audiencia. La ministra proponía hacerlo por oficio y no por lista.
“Insisto, no veo elementos por los cuales tuviera que modificarse” el proyecto, sostuvo.
El ministro Giovanni Figueroa Mejía respondió que formaba parte de “los seis o siete ministros” que objetaban los párrafos centrales de la propuesta y, ante la negativa de la ponente a modificarlos, adelantó: “yo votaré en contra”.
Batres sugirió entonces que el rechazo podía obedecer a “otros elementos” ajenos a los argumentos jurídicos. El ministro presidente, Hugo Aguilar Ortiz, intentó contener la confrontación y defendió el debate del pleno: “nadie ha hecho una descalificación en razón de la persona… no está involucrado ningún otro interés de ningún tipo”.
La ministra insistió en que percibía “un ánimo difícil”. Finalmente, anunció: “veo una animadversión insana. Voy a retirarlo (el proyecto)… Quisiera creer que no tiene que ver con el oficio que el día de hoy mandé al Órgano de Administración Judicial respecto del presupuesto de esta Corte”.
Aguilar respondió que apenas se enteraba de ese oficio y que “nada tiene que ver”.
Yasmín Esquivel Mossa fue tajante: “todo lo que he escuchado en este debate han sido puntos de vista jurídicos y serios. Entonces, seamos serios”.
Ningún ministro respaldó a Batres. Incluso María Estela Ríos González, quien fue su jefa en la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal, defendió su derecho a discrepar del proyecto: “yo sí respeto su opinión, que no esté de acuerdo… Yo convalido mi derecho a no estar de acuerdo”.
OFICIO
En el oficio dirigido al presidente del Órgano de Administración Judicial (OAJ), Néstor Vargas Solano, Batres reveló que el pleno aprobó el 6 de agosto, en sesión privada y “sin estudio previo”, solicitar al Congreso un presupuesto de 6 mil 104 millones 533 mil 140 pesos para 2027, decisión que rechazó con su voto.
En redes sociales, escribió que su postura “ha generado animosidad negativa” entre sus compañeros ministros y pidió al OAJ excluir de los seguros de gastos médicos mayores a las 95 personas que integran su ponencia.
Con información del diario LA JORNADA



