Se desconoce situación actual del ex secretario de Seguridad de Sinaloa que se entregó en EU

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  • No aparece ya bajo custodia de la Oficina Federal de Prisiones; se presume que habría acordado colaborar como testigo protegido con las autoridades estadounidenses.

El general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, ex secretario de Seguridad de Sinaloa, dejó de aparecer bajo custodia de la Oficina Federal de Prisiones de Estados Unidos (BOP, por sus siglas en inglés) desde el pasado 11 de agosto, de acuerdo con el registro federal, luego de permanecer detenido durante tres meses por acusaciones de presuntos vínculos con Los Chapitos.

Según publicó este martes el diario LA JORNADA, el portal del sistema tampoco detalló la situación actual del ex jefe policiaco y ni confirmó si fue trasladado a otra instalación.

Mérida Sánchez, de 66 años, se entregó a autoridades estadunidenses el 11 de mayo en Arizona, tras ser acusado por Estados Unidos de conspiración para la importación de narcóticos, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, así como conspiración para poseer ese armamento. Los cargos fueron presentados ante el Distrito Sur de Nueva York y contemplan una pena de hasta 40 años de prisión. Posterior a su entrega, fue trasladado al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York, donde se lleva el proceso en su contra.

Pero, hasta ayer lunes, no se había informado públicamente si el cambio en su registro correspondió a un traslado, una modificación administrativa de su custodia o alguna negociación relacionada con el proceso judicial.

El ex funcionario tenía programada una audiencia para el 4 de agosto ante la jueza Katherine Polk Failla, pero la diligencia fue pospuesta por tiempo indefinido. El aplazamiento ocurrió antes de que su registro dejara de señalarlo bajo custodia del BOP.

Mérida Sánchez fue secretario de Seguridad de Sinaloa entre septiembre de 2023 y diciembre de 2024 y figura entre los 10 funcionarios y ex funcionarios, encabezados por el gobernador morenista Rubén Rocha Moya, cuya extradición solicita Estados Unidos a México bajo los cargos de narcotráfico y por presuntos vínculos con Los Chapitos.

Otras publicaciones presumen que el general en retiro habría acordado colaborar como testigo protegido con las autoridades estadounidenses.