Trabajadores del Centro de Alta Especialidad “Dr. Rafael Lucio” marcharon hasta Plaza Lerdo para denunciar un desabasto que, aseguran, ha provocado la suspensión y reprogramación de cirugías. Los inconformes exigieron la intervención de la gobernadora Rocío Nahle y la renuncia del delegado del IMSS-Bienestar en Veracruz, Roberto Ramos Alor.
Xalapa, Ver.— Bajo la consigna “No queremos sus disculpas, queremos su renuncia”, trabajadores del Centro de Alta Especialidad (CAE) “Dr. Rafael Lucio” realizaron una movilización pacífica desde el hospital, ubicado sobre la avenida Ruiz Cortines, hasta el centro de Xalapa para denunciar la falta de medicamentos, material de curación e insumos básicos.
La protesta llegó hasta Plaza Lerdo, donde personal médico, de enfermería, administrativo y ciudadanos que se sumaron a la movilización exigieron a las autoridades atender las condiciones en las que, de acuerdo con sus testimonios, opera actualmente uno de los principales hospitales de alta especialidad de Veracruz.
Los manifestantes señalaron directamente al delegado del IMSS-Bienestar en la entidad, Roberto Ramos Alor, y exigieron su renuncia al considerar que no ha tenido la capacidad para responder a las necesidades y problemáticas que enfrenta el sistema de salud y, particularmente, las carencias denunciadas en el CAE.
La exigencia ocurre en un contexto de creciente inconformidad del personal, que aseguró que la falta de recursos ha llegado a un punto crítico y que algunos procedimientos médicos y cirugías han tenido que ser suspendidos o reprogramados ante la ausencia de materiales indispensables.
“¿Cómo van a operar, con magia?”, fue una de las expresiones que acompañó la movilización para cuestionar las condiciones en las que médicos y personal hospitalario deben atender a los pacientes.
De acuerdo con los testimonios de los trabajadores, el desabasto no se limita a medicamentos. También existe carencia de jeringas, guantes, batas y material quirúrgico, elementos básicos para el funcionamiento cotidiano de un hospital de alta especialidad.
“No es posible tener vacío el hospital”, reclamaron los manifestantes durante la marcha, al insistir en que las deficiencias afectan directamente la atención que reciben los pacientes.
Cirugías suspendidas y pacientes afectados
Los inconformes aseguraron que la falta de insumos ha complicado la atención médica y provocado que algunos procedimientos sean reprogramados o suspendidos.
El personal médico y de enfermería sostuvo que los ciudadanos tienen derecho a recibir una atención digna y que corresponde a las autoridades garantizar los medicamentos, herramientas y materiales necesarios para brindar un servicio adecuado.
La preocupación, señalaron, también se extiende a las familias de los pacientes, particularmente aquellas que no cuentan con recursos económicos para adquirir por cuenta propia medicamentos o materiales que deberían estar disponibles en el hospital.
Felisa León, trabajadora del CAE, expuso que desde el área de Trabajo Social enfrentan diariamente las consecuencias de la falta de recursos y, en ocasiones, deben buscar alternativas para resolver necesidades básicas.
“Tenemos que dar la cara porque somos resolutivas de los problemas que se tienen que enfrentar”, señaló.
La trabajadora aseguró que algunas familias, ante la falta de medicamentos e insumos, se ven obligadas a buscar recursos económicos para conseguirlos o incluso solicitar altas voluntarias con el propósito de trasladar a sus pacientes a otros hospitales.
“Pobre gente, no tienen y tienen que pedir altas voluntarias para llevarse a sus pacientes a otros lugares para la atención”, expresó.
Las carencias también alcanzan áreas administrativas
Durante la movilización, los trabajadores denunciaron que las deficiencias no sólo se presentan en las áreas médicas y hospitalarias.
De acuerdo con sus testimonios, también existen problemas en áreas administrativas debido a la falta de papelería y tóner, al grado de que, presuntamente, algunos trabajadores han tenido que cooperar para adquirir materiales necesarios para desempeñar sus funciones.
Para los manifestantes, esta situación refleja un problema más amplio en la operación del sector salud y evidencia las dificultades que enfrentan diariamente para responder a las necesidades de los pacientes.
Los trabajadores insistieron en que la protesta no tiene fines partidistas ni busca confrontación política, sino visibilizar una situación que, aseguran, afecta directamente el derecho a la salud de miles de personas que acuden al Centro de Alta Especialidad.
Piden intervención directa de Rocío Nahle
Ante la situación, los inconformes hicieron un llamado a la gobernadora Rocío Nahle García para que intervenga directamente y conozca las condiciones que enfrenta el hospital.
La demanda central es que se regularice el abasto de medicamentos, material de curación, insumos hospitalarios y herramientas necesarias para garantizar la atención médica.
Pero junto con esa exigencia, la movilización dejó una postura política clara: los trabajadores demandaron la salida de Roberto Ramos Alor de la delegación del IMSS-Bienestar en Veracruz.
Para el personal del CAE, las disculpas no son suficientes frente a una crisis que, aseguran, se refleja en la suspensión de procedimientos, la falta de materiales y las dificultades que enfrentan pacientes y familiares.
La marcha hasta Plaza Lerdo buscó precisamente llevar el reclamo al centro político de Veracruz y exigir una respuesta inmediata de las autoridades.










